Crimen del soldado
Domingo 26 de Junio de 2016

Bermani: misterio bajo candado en el Regimiento de Chajarí

A una semana del crimen del soldado, apuntan a un voluntario de la unidad militar, pero aún no hay indicios sobre quién fue ni porqué lo hizoCr

Como en todos los ámbitos castrenses, lo que ocurre puertas adentro es un misterio para quienes miran desde afuera. El homicidio del soldado voluntario Fabricio Bermani, de 22 años, tiene todas las características de un crimen preparado y perpetrado en el interior del Regimiento de Caballería de Tanques 7 de Chajarí. "Él era un chico muy reservado, jamás ha contado algo del Ejército", dijo a UNO el padre, Omar Bermani. Guarecido en este silencio y en la helada madrugada del domingo 19 de abril, el o los asesinos llevaron adelante lo más parecido a una ejecución de guerra: pusieron al joven de rodillas o acostado en el pasto de la banquina de la ruta 2, lindera al predio de la unidad militar, y le dispararon en la nuca con una pistola calibre 380, a muy corta distancia. Aunque los investigadores tienen algunas pistas y nombres para sospechar, aún es un misterio quién y sobre todo porqué mataron al soldado.
El primer dato que se conoció fue que le habían robado el fusil FAL reglamentario y tres de los cinco cargadores, con un total de 60 balas (los otros dos aparecieron tirados a metros del cuerpo). Nadie dice haber escuchado el disparo, que se efectuó a unos 300 metros de la Guardia. Unos 10 días antes, en el Regimiento de la ciudad Santo Tomé (Santa Fe), le habían robado el fusil y las municiones a un soldado que estaba de guardia, pero no lo lesionaron. Las comparaciones inmediatas fueron inevitables, pero a horas de conocido el homicidio, el cuñado de Bermani comentó a UNO lo que todos en la familia ya pensaban: "Esto no fue un robo".
En el Regimiento chajariense hacía un tiempo que las cosas parecían no estar del todo bien. Recientemente un soldado voluntario chaqueño había sido echado porque ingresó con marihuana al lugar, y luego del crimen, el hermano de Bermani afirmó: "Hay mucho consumo de drogas adentro del Regimiento, y muchos compañeros de mi hermano conozco que se drogan".
La unidad militar está ubicada en el cruce de la ruta nacional 14 y la ruta provincial 2 (acceso oeste a Chajarí), y tiene a su alrededor otros terrenos que también son propiedad del Ejército. Bermani cubrió la guardia del puesto 6, ubicado en el extremo oeste del Regimiento, donde hay unos galpones que guardan tanques medianos, a las 23.30 del sábado. Dos horas después, a la 1.30 del domingo, un soldado fue a relevarlo y no lo encontró. Dio aviso al jefe de la Guardia, recorrieron la zona, gritaron su nombre y no lo encontraron. Una patrulla salió a la búsqueda y a las 3 hallaron el cuerpo, tirado del otro lado del alambrado. En el trayecto hacia ese lugar le habían sacado la manta, la boina y el casco.
El fiscal Maximiliano Larocca Rees, junto a la Policía local, se hizo cargo de la investigación. Unos 35 integrantes del Regimiento estuvieron declarando hasta pasado el mediodía del lunes. En los rastrillajes del lugar encontraron la vaina servida del arma calibre 380 utilizada para la ejecución.
En cuanto a la víctima, no apareció ni un punto oscuro a sondear: fue elegido como mejor compañero en el Regimiento a fin de 2015, era arquero del club La Florida, donde jugó desde los 11 años, no tenía enemigos ni viejos conflictos conocidos. Por esto, su muerte sigue siendo inexplicable par todos en Chajarí. Sí se recordó que tenía unos deudores de dinero en el Regimiento, pero esto no había derivado en problemas serios. Además, recientemente se había juntado con su novia, embarazada de cinco meses, y ese domingo lo esperaban en su casa para celebrar su primer Día del Padre. No llegó a recibir los regalos que su familia le había preparado.
En seguida aparecieron dos sospechosos: el voluntario que había sido echado por llevar porros al Regimiento, y otro compañero que sigue cumpliendo sus funciones. Este último tiene un auto Chevrolet Corsa gris, similar al vehículo que un testigo dijo haber visto en la zona donde ocurrió el crimen. A su vez, otra persona que lo conoce dijo que este muchacho le mostró una pistola calibre 380 que se compró en Buenos Aires.
En esta línea, la Policía allanó un domicilio en Mocoretá (Corrientes) y otros en Chajarí y Feliciano. Secuestraron el Corsa pero al parecer no tendría ningún indicio relacionado al crimen. En Feliciano requisaron la casa del abuelo y de la madre del soldado sospechoso en busca, principalmente, del arma de fuego, que aún no fue hallada. Estos procedimientos fueron cuestionados por el abogado que representa al sospechoso (Ver recuadro).
Hay más información reservada en la causa que habrían aportado otros integrantes del Regimiento, relacionadas a esta hipótesis, pero que al parecer aún no pueden ser corroboradas con otras pruebas.
Al respecto, Omar Bermani aseguró anoche en diálogo con UNO: "A medida que van pasando los días se acercan compañeros, camaradas de él como le llaman, y tenemos nuestras sospechas".
La investigación sigue abierta, y se avecina una semana que podría ser clave, en el sentido de consolidar la hipótesis contra estos sospechosos, o que con el paso de los días se pierdan pruebas sobre otras versiones. Por ahora, el misterio sigue encerrado bajo candado en el Regimiento.

Denunciarán a la Policía por apremios ilegales
En el marco de la investigación por el homicidio, apuntaron hacia un soldado voluntario como sospechoso, aunque aún no está imputado. El abogado de Feliciano Claudio García se presentó como representante del joven de 19 años, y dijo que los allanamientos "luego de revisar y hacer pozos, incluso ir mas allá de la orden judicial" fueron negativos.
"Hoy (por ayer) estuve hablandO con mi cliente, y la verdad es que le pegaron, lo golpearon, lo amenazaron para que hable, porque están empecinados con que tiene alguna participación. El chico tiene 19 años y a mí no me cierra bajo ningún punto de vista en base a la naturaleza y las características del homicidio que el autor pueda llegar a ser un joven. Yo lo relaciono más con gente de afuera que pueda estar en un ambiente pesado donde las armas sean importantes, pero no lo veo como una cuestión de adolescentes", aseguró García a UNO.
El letrado contó: "Él no estaba de guardia esa noche. Vive solo con la madre, desde muy chiquito quiso estar en el Ejército, siempre se ha comportado bien, no tiene problemas, es un chico sano. Para mí la Policía salió a hacer caza de brujas. Lo meten en una pieza, lo golpean, quieren sacarle información. El fin no justifica los medios, los medios deben ser constitucionales, las herramientas que da el Código Procesal Penal y no estas vejaciones, porque se generan problemas para la vida del chico en general".
En este sentido, informó que mañana se presentarán en la Fiscalía para radicar una denuncia por apremios ilegales.
Además, García afirmó que luego de los allanamientos los investigadores "quedaron perplejos y no saben para dónde seguir".

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