La Provincia
Domingo 17 de Abril de 2016

Basavilbaso enfrenta su realidad sanitaria

Condición y calidad de vida. A instancias del colectivo Paren de Fumigar Escuelas, la UNR hará un campamento con médicos y estudiantes avanzados para detectar el perfil de morbimortalidad y epidemiológico de la población  

Daniel Caraffini/De la Redacción de UNO
dcaraffini@uno.com.ar


Entre el 30 de mayo y el 5 de junio, en la localidad de Basavilbaso se llevará adelante uno de los campamentos sanitarios más numerosos que desde 2010 realizan médicos y pasantes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Cerca de 200 profesionales o estudiantes próximos a graduarse encararán un estudio caso por caso, sobre el total de la población, para elaborar un perfil epidemiológico, de morbimortalidad y de calidad y condiciones de vida.

La labor en el marco del ciclo de Práctica final de la carrera de Medicina se formalizó a través de un convenio suscripto hace una semana por el intendente Gustavo Hein y el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, Ricardo Nidd.
En el caso de Entre Ríos, será el segundo caso de este tipo de trabajos exhaustivos, que ofrecen un diagnóstico preciso sobre la realidad sanitaria, y permite planificar y disponer políticas concretas de salud: el primero se realizó en Bovril, en 2011, mientras que en 2015, en San Salvador, se concretó un relevamiento a partir de un muestreo, sin abarcar la totalidad de la población, ante el pedido de esa comunidad alertada por el incremento exponencial de los casos de cáncer. Sus resultados, trascendió, podrían conocerse en los próximos días.

Resultó clave para la confirmación del campamento la intermediación de la seccional Basavilbaso de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), tanto como partícipe del colectivo Paren de Fumigar las Escuelas, como protagonista de las asambleas vecinales realizadas en marzo en Basavilbaso.

Como acontece en una gran cantidad de pueblos y ciudades con estructuras económicas productivas agrarias diversas, en esa zona cercana está presente una de las escuelas emblemáticas frente a la lucha contra las fumigaciones: la Nº 44. Lo sufrido por esa comunidad educativa acentuó la preocupación sanitaria de la comunidad.
La secretaria general de la seccional Basavilbaso de Agmer, Yolanda Taffarel, comentó a UNO que durante marzo hubo asambleas en la ciudad que debatieron la realidad ambiental y de salud colectiva. En ese marco surgió la posibilidad de gestionar la llegada del campamento sanitario para fin de año o en 2017. Sin embargo, la respuesta de Medicina fue rápida: si bien este tipo de trabajos se planifican con meses de anticipación y en poblaciones que no superan los 10.000 habitantes, en esta oportunidad la gran cantidad de próximos estudiantes a egresar hizo viable un cambio de agenda de los profesionales, para ejecutar el estudio que abarcará a los casi 12.000 habitantes basavilbenses. En total, llegarán unos 200 médicos y estudiantes finales de la carrera.
“La iniciativa surge a partir de la campaña Paren de Fumigar las Escuelas, por lo que se vive sobre todo en los casos de fumigación en escuelas de personal único, que están enclavadas en la zona rural. El caso emblemático es la escuela Nº 44 situada en Santa Anita y que corresponde al Departamento Uruguay”, contó Mariela Leiva, delegada de Agmer en ese colectivo de entidades, y también docente de esa institución.
La escuela 44 fue fumigada vía aérea en 2014, y un año después, en diciembre de 2015 fue nuevamente fumigada vía terrestre. Por esa razón se hicieron las denuncias y se aguarda dictamen de la Justicia. En tanto, hace pocos días, unas dos semanas, nuevamente una fumigación terrestre alcanzó a la escuela Nº 201 Maestro de Campo de Colonia Leven. Ocurrió con los docentes y chicos en las aulas, y al advertirse la situación, el productor desistió de continuar con la aplicación.

“La inquietud de Basavilbaso y la zona surge del mal uso de los agroquímicos y las fumigaciones. Pero no solo se trata de los casos de cáncer, sino que en las escuelas detectamos cada vez más chicos con enfermedades respiratorias o en la piel, con manifestaciones como erupciones. Eso hay que evaluarlo, porque está ocurriendo no solo en las comunidades rurales más cercanas a las fumigaciones, sino en las ciudades. Y por estas razones hay cada vez más personas y compromiso de trabajo de organizaciones no gubernamentales”, explicó Leiva.

“Por esa razón, además de la tarea censal sobre las condiciones sanitarias de la población, los profesionales harán un recorrido por todas las escuelas, desde nivel Inicial hasta Secundario, para hacer control de talla, peso, control visual auditivo, y qué enfermedades padecen”, acotó Taffarel.
Realidad
“Hay un fenómeno de desaparición de las escuelas rurales. Por un lado, hay un planteo de no exponer a los chicos en esas escuelas, para no ser alcanzados por enfermedades, muchas de las cuales recién muestran sus síntomas con el paso del tiempo y los años. Pero la matrícula está decreciendo porque los campos ya no son explotados de la misma manera: los peones rurales están siendo reemplazados grandes pools de siembra que son los que explotan el terreno; casi no quedan familias, y las pocas se van al pueblo cercano a vivir. Las aulas de las escuelas rurales se están despoblando”, sintetizó.

Sin embargo, la docente y dirigente social señaló que “el aire se está contaminando” también en las ciudades.
“Desde Agmer hicimos el nexo, a partir de la campaña de Paren de Fumigar, para tener debidamente estudiadas y relevadas científicamente las causas que están modificando nuestra salud. Y actuar a partir de ello. Esos análisis permitirán fijar políticas públicas a instrumentar”, sostuvo.

En el medio de esta situación, en la que parecen no poder prosperar medidas concretas –una de ellas el dilatado proyecto de ley provincial sobre fumigaciones–, Leiva se animó a decir que hay avances, cuando se trabaja en forma colectiva.

“En nuestro caso, en la escuela 44, luego de lo sucedido con la primera fumigación en diciembre de 2014, logramos que el intendente de Santa Anita amplíe el ejido urbano de la ciudad e incorpore a la escuela, que está a unos siete kilómetros del núcleo urbano. También se logró una ordenanza que impide fumigar a unos 1.000 metros”, relató.

Sin embargo, un año después, volvió a ser alcanzada. Allí se realizó una denuncia. “No solo se trata de las fumigaciones, hay muchos otros temas a abordar, como la necesidad de establecer marcos normativos para el depósito de los productos químicos, o para su saneamiento. Hay mucho por hacer, pero yo digo que en esta lucha no importa el color político ni ideas, sino sumar y de esa manera se pueden lograr muchas cosas”, opinó Leiva.

El caso de Bovril, el primer estudio en Entre Ríos
En Bovril, en 2011, se realizó el primer y único campamento sanitario de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario. Según testimonió UNO tiempo después, con los resultados alcanzados, se detectó que las muertes por cáncer duplican a las registradas por accidentes cerebro-vasculares (ACV).
Al respecto, se sintetizó que la principal causa de fallecimiento en los últimos 15 años son las enfermedades oncológicas, que provocaron la muerte de 117 personas. Detrás quedaron el infarto agudo de miocardio (IAM) (54 casos) y los ACV (46).

En cuanto a las patologías crónicas en la población, la hipertensión arterial alcanza el 26% de los casos, seguida por diabetes, asma, hipertiroidismo y alergias.

También se constató un significativo salto en la cantidad de pérdidas o abortos espontáneos: de 43 casos entre 1990 y 1994, o 44 casos entre 1995 y 1999, a 55 casos entre 2000 y 2004 y 60 entre 2005 y 2009. Y solo en 2010 ya se habían registrado 23 casos.

De acuerdo con los testimonios, Bovril no tenía casos de hipertiroidismo, cánceres o pérdidas de embarazo desde hacía más de una década.

Detalles
Para el campamento sanitario la ciudad habilitará el complejo polideportivo General San Martín para hospedar a los estudiantes y albergar los equipos informáticos para la tarea censal y monitoreo del trabajo.

A su término, la Facultad hará una conclusión preliminar, y posteriormente hará un entrecruzamiento de datos y análisis estadísticos que se conocerán dentro de unos meses.
“Estos diagnósticos son clave para la definición de políticas públicas. Todos estos datos se elevarán al Ministerio de Educación de la Provincia. No vamos a obviar ninguna vía jerárquica, sino canalizarla a través de nuestros supervisores y directores departamentales y de allí que sigan su curso. Por su parte, el municipio hará lo propio a través de las vías institucionales pertinentes”, explicó la secretaria general de la seccional de Agmer.


 

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