La Provincia
Sábado 10 de Enero de 2015

Barrio Mercantil: más de 40 años de historia y de amistad

Mirada urbana: El respeto es uno de los pilares básicos que cultivan los vecinos. Cuidan entre todos el espacio público y procuran que los servicios funcionen a la perfección. La plaza es un orgullo para la zona

Vanesa Erbes / De la Redacción de UNO
verbes@uno.com.ar

 

El barrio Mercantil está situado a tan solo ocho cuadras de la peatonal San Martín, en Paraná. Se terminó de construir a fines de la década de 1960 por iniciativa del Sindicato de Empleados de Comercio y otros que se fueron sumando, como el de los bancarios y el de los docentes.


Ayer varios de los integrantes de la comisión vecinal se juntaron en la plaza Juan Pablo II para mostrar su realidad. Además de su presidente, Fernando Espinoza, estuvieron presentes José María Alcoba, Oscar González, Elena Gerold, Oscar Rubén Rodríguez, Francisco Bressán, Carlos Alberto Giorgio y María Elena Zalurzo.


En este marco, recordaron los orígenes de uno de los lugares más tranquilos y pintorescos de la capital provincial: “El sorteo de las casas se hizo en 1968 y las escrituras se entregaron en 1972”, contó José María Alcoba, uno de los primeros que habitaron el lugar.


“En ese entonces éramos casi todos parejas jovencitas con muchas ganas de vivir”, recordó con simpatía María Angélica Zalurzo, otra de las vecinas, y agregó: “Con mi marido, que en esa época era mi novio, la trajimos a mi abuela a conocer el barrio. Consternada, nos deseó que ojalá algún día esto se poblara, porque era todo campo y terrenos alrededor. El centro parecía tan lejos en ese entonces”.


Como ella, la mayoría vive desde hace más de cuatro décadas en la zona, en cuyas inmediaciones se fueron asentando otros moradores, que también fueron testigos de las mutaciones urbanas. La vida misma fue cambiando, pero ante la pérdida de distintos valores en el devenir cotidiano ellos se resistieron a abandonar aquellas cuestiones que consideran buenas costumbres: respetar a los vecinos, cultivar la amistad, cuidar los espacios públicos, mantener una cultura del trabajo y del esfuerzo y priorizar el bien común son aspectos que se priorizan.


Como casi todos se conocen desde hace mucho, no resulta difícil poder llevarlo a cabo. Hace años comparten desafíos, como cuando se fueron a vivir al barrio y empezaba a llover. “No había asfalto y se formaba barro. A los autos había que dejarlos en calle Gutiérrez. Si se largaba un chaparrón, el que se despertaba primero empezaba a los bocinazos para despertar al resto y que corrieran sus vehículos para no quedarse empantanados”, recordó María Elena.


Entre anécdotas de otros tiempos y anhelos actuales, ostentaron su orgullo por vivir en uno de los “mejores barrios de Paraná”, como lo definen. Y comparten a diario un esfuerzo mancomunado para lograr que el lugar al que pertencen mantenga la identidad de una vecindad conformada por gente amable, servicial y trabajadora, donde el saludo en la calle y la ayuda mutua son aspectos que por afortunadamente aún  se conservan.

 

 

 

Con perseverancia lograron que sea un espacio más seguro


Quienes viven en el barrio Mercantil se preocupan porque la plaza Juan Pablo II sea un espacio de todos.


Llevó un tiempo recuperar ese predio, que en algún momento, según cuentan los vecinos, se había convertido en un punto donde se juntaban personas que rozaban la delincuencia. Tras mucho insistir, consiguieron que les pusieran una garita con una guardia policial las 24 horas. “Así rescatamos el lugar. Incluso dejó de ser un lugar de paso hacia otros barrios periféricos”, aseguró Espinoza.


Por su parte, Oscar González comentó: “Sabemos que en Paraná hay unas 17 garitas de este tipo, pero somos los únicos que hicimos construir un baño para que quien está de servicio tenga una comodidad, porque a veces el policía tiene que estar 16 horas en ese lugar, dentro de ese uniforme”.


“Él está autorizado a circular por la plaza y se procura que esté en constante comunicación con los vecinos para que se trabaje en conjunto por la seguridad de la gente”, afirmó.


También, desde esta gestión vecinal, se logró mejorar el alumbrado público con este mismo objetivo.

 

 

La plaza Juan Pablo II para grandes y chicos

 

Con las copiosas lluvias de los últimos días el pasto creció desmesuradamente y esto generó cierta incomodidad entre los vecinos de barrio Mercantil. “Hay dos barrenderos y dos empleados de la comuna que son los encargados de cuidarla y nos gustaría que vengan siempre, pero a veces faltan. Lo que queremos es que sea un lugar limpio”, aseguró Fernando Espinoza, presidente de la vecinal.


José María Alcoba, otro de los integrantes, comentó que la plaza tienen un solo banco y que la gestión para que se hagan tareas de mantenimiento es constante. En este sentido, señaló: “En ocasiones hay que ir tres o cuatro veces a pedir las cosas, pero las conseguimos y la plaza es un lugar donde se puede caminar, tomar mate, y donde los más chicos disfrutan de las hamacas y otros juegos”.

 

 

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