La Provincia
Martes 02 de Junio de 2015

Barrio Circunvalación de Paraná está en vilo por un perro

Una mujer fue denunciada por tener un animal de gran porte en la calle. El perro atacó a una niña y le tuvieron que hacer 52 puntos.

Hace menos de un año una perra de la raza rottweiler atacó a Naiara Lucero, de 9 años, en el barrio Circunvalación, en Paraná, destrozándole la pierna y por la gravedad de las heridas le tuvieron que dar 52 puntos de sutura. Por este hecho el director de Zoonosis Municipal, Matías Torres, radicó una denuncia que originó una causa que se tramita en el juzgado de Instrucción N°6 de Paraná, por lesiones culposas contra una menor de edad,que todavía está en proceso.

Inexplicablemente la dueña del animal agresor llevó otro can a su casa: un macho de la misma raza y que pese a lo sucedido con la niña está suelto todo el día en la callesegún obra en la denuncia.

“Fui a la comisaría 12 la noche que la perra atacó a Naiara y me dijeron que no podían tomarme una denuncia. Me fui a la Fiscalía e hice la denuncia. Lo único que se hizo fue sacar el animal del domicilio, le limaron los dientes y la reubicaron”, sostuvo Andrés Gómez, hermano de la niña atacada, en declaraciones a UNO. Según recordó el denunciante, el día del ataque “la perra andaba suelta, sin bozal, y a la primera que agarró fue a mi hermanita. Estaba jugando en el campito, frente al barrio”.

Fueron varias las secuelas que le dejó el ataque a Naiara, ya que no solo debió soportar que la cosieran por dentro y por fuera, sino que estuvo que estar tres días internada en el hospital de Niños San Roque y luego hacer curaciones todos los días durante más de dos semanas. “Nuestra indignación es que esta vecina jamás se preocupó por el proceso evolutivo de la piernita de la nena. Es prácticamente una burla, porque trajo otro perro pero no lo tiene tras las rejas y encerrado, lo tiene suelto. Intentamos hacer una denuncia y nos dicen que el perro no ha mordido a nadie. Que no se puede hacer nada”, explicó.

El hermano de la niña atacada aseguró que la dueña de los perros se llama Jorgelina Cardozo. “A mi hermana tuvimos que alquilarle una silla de ruedas para llevarla a que se practique las curaciones al centro de salud. Ni siquiera con eso nos ayudó”, se lamentó. Contó que a Naiara deberá convivir con cicatrices de grandes dimensiones, más allá que camina con normalidad y su recuperación está siendo satisfactoria.

“Por ahí le agarran calambres, sufres pesadillas y le tiene pánico a los perros. No puede estar cerca de un perro porque llora, grita, se enloquece. Tiene un trauma psicológico grande”, reveló Gómez. 

Para el vecino “la mujer está violando la tenencia responsable del animal, porque si uno tiene un perro de esta raza se supone que debería tomar medidas, ser responsable”.
 

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