Homicidio
Jueves 17 de Noviembre de 2016

Aún no hay detenidos por el homicidio del joven ladrillero ocurrido en Paraná

La víctima de 20 años había conseguido trabajo hace pocos días. Recibió un balazo en el pecho.

Kalil González tenía 20 años y se ganaba la vida como podía. Hace 10 días que era ladrillero en la zona este de la capital entrerriana, y si bien tenía domicilio en Oro Verde dormía en una precaria casilla ubicada en el mismo predio donde trabajaba.

El martes a la noche, después del partido entre Argentina y Colombia por las eliminatorias sudamericanas, en el terreno donde funciona una ladrillería, ubicado en calle 1519, en cercanías del barrio 98 Viviendas se escucharon dos balazos, pero nadie salió a ver qué pasaba. Recién al amanecer los vecinos se iban a enterar de que un tal Kala estaba muerto de dos balazos: uno en el pecho, el letal, y el otro en el brazo izquierdo. Un vecino, también ladrillero, paró el patrullero que pasa todas las mañanas y advirtió que en el patio de su casa había un muchacho sin vida.

Hasta anoche no había detenidos por el asesinato de González, pero la División Homicidios trabajaba en la búsqueda de datos que le permitan llegar a dar con el autor de los disparos que terminaron con la vida del joven.

González estaba viviendo con un compañero de trabajo, que salió cerca de las 20 para ir a ver el partido de la Selección a la casa de un conocido. El dueño de la casa donde vivía la víctima, regresó una vez culminado el cotejo con tal borrachera que no se habría dado cuenta que su compañero estaba muerto a muy pocos metros de la casa.

La reconstrucción que lograron hacer los investigadores sobre los últimos pasos de González indican que el muchacho no salió de la casilla. Es más, el muchacho apareció muerto a unos 30 metros del lugar donde dormía, lo que hace presumir que estaba escapando para pedir ayuda cuando cayó sin vida.

En el lugar, a pesar de la intensa llovizna, trabajó personal de Homicidios bajo las directivas de la fiscal Patricia Yedro.

En el amplio predio que está cerca del Parque Industrial y de las vías del ferrocarril no hay buena iluminación y los vecinos aprovecharon para pedir mayor presencia del Estado municipal en la limpieza y el mantenimiento de los terrenos, ya que los altos yuyos provocan inseguridad.

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