La Provincia
Viernes 10 de Junio de 2016

Atormentada por los mensajes que recibía expuso el caso en su muro de Facebook

Una mujer paranaense decidió hacer capturas de pantallas para mostrar los mensajes que le llegan desde principios de año. Aparecieron nuevas "víctimas virtuales".  

Una mujer paranaense se asustó por el contenido de los mensajes que recibía en el chat de Facebook y decidió postear las capturas de pantalla en su muro para visibilizar lo que está sucediendo. “Me da miedo de pensar en cómo terminará todo esto”, aseguró consultada por UNO.
Los asesinatos de mujeres, violaciones y abusos sexuales que se repiten en el país llevaron a la mujer a sociabilizar el problema en la red social que más utilizan los argentinos.
El caso se potencia porque, durante muchos tiempo la damnificada ayudó al muchacho que la persigue dándole trabajo. Se fue creando un lazo de “amistad” hasta que en diciembre del año pasado, el acosador virtual, decidió ir más allá.
Desde aquel primer mensaje la escalada de los mensajes sexuales fueron subiendo hasta convertirse en una tortura para la acosada que decidió también realizar una exposición policial.
“Traté de bloquearlo pero sigue apareciendo y ahora ya estoy muy preocupada”, insistió la mujer que recibió la "solidaridad virtual" y algunos testimonios indicando que, el mismo acosador, también mantuvo contacto con amigos de su entorno.


En las redes

La receptora de los mensajes aseguró estar preocupada porque, si el acosador llegó tan lejos con ella a quien conocía por haberlo ayudado, “qué pasará si le hace lo mismo a una niña”, reflexionó.
En las redes desde hace tiempo se habla de “Grooming” que es una práctica de acoso y abuso sexual en contra de niños y jóvenes que, en la mayoría de los casos, sucede a través de las redes sociales.
Las medidas de prevención y seguridad de navegación en Internet más importantes se basan en: "No proporcionar, o hacer fácilmente accesible a extraños, imágenes o información personal que pueda ser utilizada para otros fines.Preservar la seguridad y confidencialidad de cuentas de usuario y contraseñas. No ceder ante el chantaje bajo ninguna circunstancia, puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del groomer. Pedir ayuda y buscar el apoyo de una persona adulta de confianza". 
También es importante analizar en qué delitos o irregularidades incurrió el acosador y cuáles pueden ser probadas para denunciar el abuso.  Es necesario buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, conversaciones, mensajes y todo aquello que pueda demostrar las acciones del groomer o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar.
 

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