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Viernes 29 de Enero de 2016

Atentado del Estado Islámico deja siete soldados yemeníes muertos

Al menos siete soldados yemeníes murieron hoy y otros ocho resultaron heridos en un atentado con coche bomba en la ciudad de Adén, en el sur del Yemen, que fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico.

El vehículo, conducido por un atacante suicida, estalló en un puesto de control militar, según informó una fuente de seguridad citada por la agencia de noticias EFE, que apuntó que el objetivo era probablemente otro, pero el yihadista decidió detonar los explosivos al ser detenido por los soldados. El hecho tuvo lugar al día siguiente de que siete personas fallecieran en un ataque similar contra el palacio presidencial de Adén, residencia del presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi.
Fuentes médicas informaron que entre los ocho soldados heridos hay algunos en estado grave. El EI asumió la autoría del atentado suicida en un comunicado publicado en foros yihadistas y aseguró que causó la muerte a quince militares. La organización yihadista amenazó con más ataques contra los "apóstatas" en los próximos días. El atentado perpetrado ayer a las puertas del palacio presidencial, en cuyo interior se encontraba Hadi, fue también reivindicado por el EI.
Ese coche bomba estalló al paso del convoy del gobernador Edros al Zubeidi, pero ni él ni sus guardaespaldas resultaron heridos. A principios de mes, Al Zubeidi salió ileso de otro atentado con coche bomba en el barrio de Al Mansura, en Adén, tan solo un mes después de que los yihadistas asesinaran a su predecesor en el cargo.
Esta ciudad portuaria del sur de Yemen es la sede provisional del gobierno yemenita desde que Hadi fuera expulsado de la capital Sanaá, en febrero de 2015, por rebeldes chiitas del movimiento de los hutíes, que controlan gran parte del país.
Unas 6.000 personas murieron en Yemen desde que el conflicto entres los hutíes y el gobierno de Hadi escalara dramáticamente y se regionalizara, en marzo pasado, con una campaña de ataques aéreos contra los rebeldes de una coalición árabe encabezada por Arabia Saudita, principal aliado del mandatario yemenita.
El país, el más pobre del mundo árabe, se encuentra al borde del colapso humanitario, con más de 10 millones de civiles que no tienen suficiente comida, incluyendo a 850.000 chicos semi desnutridos, y unos 13 millones que carecen de acceso al agua potable, según organizaciones de asistencia humanitaria.
Sumando complejidad y violencia al conflicto, en Yemen actúan la rama de la red Al Qaeda más activa del mundo, Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), y el EI, y ambos grupos yihadistas sunnitas cometieron numerosos atentados en el país en los últimos meses, tanto contra los hutíes como contra el gobierno.

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