Policiales
Lunes 06 de Abril de 2015

Asesinaron en La Plata a un médico de Concordia

El joven tenía 28 años y realizaba su residencia en la capital bonaerense. Se resistió a un robo y lo fusilaron

El viernes por la noche fue asesinado en La Plata un médico concordiense de 28 años, quien desde hace por lo menos dos años hacía allí su residencia. Al muchacho, identificado como Francisco Panchi Guerrero lo mataron para robarle la moto. En Concordia era conocido, había sido alumno de las escuelas Los Naranjos y Borges y su madre, Mariquita Guerrero, una reconocida profesora de Biología que durante años fue docente de la escuela Borges.


Gimena Juri no puede sacar de su memoria el instante en que un disparo atravesó el pecho de Francisco , el joven médico oriundo de Concordia con el que salía desde hacía dos años y al que mataron frente a sus ojos. “Él era muy tranquilo, pero ya me había dicho que si lo asaltaban no iba a entregar sus cosas”, reconoció la chica. Horas antes del crimen a Francisco habían intentado robarle la moto.


En su casa de 36 y 127, del barrio ensenadense de Villa Catela, los ojos verdes de Gimena, y su voz, reflejaban la amargura por ese episodio que convirtió a la noche del viernes en la peor de su vida. Gimena aceptó charlar con la prensa para contar cómo fue el cuarto intento de robo que sufrió Francisco y terminó en su muerte.


La pareja tenía un plan para la noche del viernes. Y era de celebración. Es que un día antes de su muerte, Guerrero había cumplido 28 años. “Íbamos a festejar su cumpleaños, que había sido el jueves, junto a sus amigos. Todavía no habíamos definido si iba a ser en la casa de uno de ellos o en algún bar del centro de La Plata”, contó la chica al diario platense El Día. Pero ese viernes ya había arrancado mal. A Francisco habían intentado asaltarlo a una cuadra de la casa de su novia.


Según Gimena, “fue un poco después de las siete de la tarde, cuando me venía a buscar para ir a festejar su cumpleaños. Unos pibes que iban caminando le pidieron la moto, pero él aceleró y los perdió de vista”.


“No era la primera vez que quisieron robarle, pero siempre fue cuando estaba en su moto. Ya le había pasado a la vuelta del hospital Gutiérrez y hasta frente a su casa”, recordó la joven. Pero el segundo intento de asalto que tuvo como protagonista a Francisco horas después terminó de la peor manera.


“Íbamos caminando hacia su casa. Estábamos a pocas cuadras. Y en 66 y 116 se nos acercó un joven de unos 25 años. Nos dijo que era un robo”, recordó Gimena. El delincuente le pidió a su novio que le diera la billetera, pero “él se negó. Le grité que no disparara, pero igual le pegó un tiro en el pecho”.


Mientras el criminal escapaba corriendo, la chica veía desplomarse a Francisco, con la ropa cada vez más cubierta de sangre. “Desesperada, le pedí por favor a un muchacho que estacionaba su coche que nos llevara al hospital”.


“Pero como este chico estaba asustado, primero se fue en el auto y volvió con un patrullero”, contó.

 

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