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Sábado 02 de Julio de 2016

Aseguran que el extravío del bebé en Misiones fue obra del "Pombero"

El pequeño Leonel Octavio Da Silva fue hallado con vida este sábado cerca de las 10.30 por personal del GOE y fue trasladado al hospital de Oberá por un cuadro de deshidratación. Tras el reencuentro con su familia los progenitores aseguraron que para ellos "lo llevó El Pombero".

Desde el momento en que Tito Gilberto D. S. y Viviana Marisel L. alertaron a la Policía provincial el jueves pasado cerca de las 14.30, se montó un operativo ex kilómetro 1251 de la ruta nacional 14, a quince kilómetros del actual trazado de la carretera.

En ese entonces los tareferos argumentaron con convicción que quien había llevado a su hijo era El Pombero porque el padre de Tito solía dejar en el monte caña y tabaco negro, y que la familia no siguió esa tradición, por lo que el duende se pudo haber enojado.

La pareja y los demás trabajadores iniciaron primero la búsqueda y ante la falta de resultados, dieron aviso a los uniformados.

Finalmente tras un amplio operativo montado por el Gobierno Misionero el pequeño fue encontrado esta mañana cerca de las 10.30. no muy lejos de lugar donde se extravió. Estaba desvanecido y con su "camioncito" en mano cerca del arroyo El Saltiño.

En primer término tras asistirlo en el lugar se lo trasladó al Hospital de San Vicente para luego llevarlo al Hospital de Oberá para recibir la atención médica adecuada.

¿Qué es el pombero?

El Pombero es una especie de duende de la mitología guaraní. Es muy popular en Paraguay y en las provincias de Corrientes, Misiones, Formosa y parte del Chaco en el Noreste argentino.

Él puede llegar a ser amigo tanto como enemigo del hombre, según la conducta de éste. Según se cuenta, el hombre que quiera tener de aliado a este duende puede dejar ofrendas por la noche como tabaco, miel o caña (aguardiente, en otros lados). Generalmente, la gente del campo le pide favores tales como hacer crecer los cultivos en abundancia, cuidar de los animales de corral, etc. Pero después de pedirle un favor no deben olvidarse jamás de hacer la misma ofrenda todas las noches durante 30 días porque si lo olvidan, despertarán su furia haciendo innumerables maldades en aquel hogar.

Nunca se debe pronunciar su nombre en voz alta, hablar mal de él o silbar en horas de la noche, porque esto lo enoja. Puede vengarse molestando o ensañándose con esa persona. Un mero roce con sus manos peludas puede producir que la persona se torne zonza, muda o experimente temblores para el resto de su vida. Se dice que si se le imita el silbido, el pombero puede contestar de manera enloquecedora. Por eso, y para no ofenderle, la gente creyente prefiere nombrarlo en voz baja y se guarda de pronunciar su nombre en las reuniones nocturnas.

Muchos testigos del campo afirman, todavía en la actualidad, que lo han visto. Puede molestar a sus enemigos tirándoles piedras o haciéndose invisible para luego mover las ramas de los árboles o imitar voces de animales salvajes o aparecerse como un asno sin cabeza y cosas por el estilo. Abre puertas y ventanas con violencia. Anuncia su presencia por un silbido agudo en medio de la callada noche. Busca asustar a la gente piando como ciertas aves cuando cae el sol, es otra forma de saber que el pombero está muy cerca. Se dice que le gusta rondar a mujeres embarazadas porque piensa que es el padre o madres con bebés pequeños que no han sido bautizados y se les anuncia por las formas ya mencionadas.

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