La Provincia
Jueves 11 de Febrero de 2016

Armar un acuario en casa es una actividad que crece en Paraná

Con buenos consejos es posible mantener una pecera a todo color. La tarea se sostuvo y creció a pesar de las crisis económicas

Pablo Felizia / De la Redacción de UNO
pfelizia@uno.com.ar


En un comercio del centro de Paraná, había por lo menos tres clientes que esperaban ser atendidos. Al rato llegó otro y mientras duró la entrevista, por lo menos dos más. “No es siempre así”, dijo a UNO Gustavo Pross que es acuicultor, un oficio que está relacionado a la reproducción de peces y plantas de agua dulce o salada. 

Quienes entraron al local no iban en la búsqueda de un artículo de primera necesidad. Por el contrario, querían acuarios, alimentos, consejos y peces de diferentes características.

A contramano de las crisis económicas y a pesar de que no se trata de artículos básicos para la vida, armar una pecera en casa, aprender a limpiarla, darle vida a un rincón de la vivienda, cuidar a estos animales y sostenerlos en el tiempo parece ser una ocupación, pasatiempo o simple interés que creció y se mantuvo a lo largo de los años; hoy está en expansión. 

Tener pecera en funcionamiento con sus peces a puro nado, superó, como iniciativa económica para quienes se dedican al rubro, cualquier artilugio del mercado. No se trata de algo tan caro y con un poco de plata ya es posible adentrarse en ese mundo. 

En Paraná hay varios comercios destinados de manera exclusiva a brindar todo lo que se necesita: en calles Libertad, Nogoyá, Ramírez y Laurencena, entre otros lugares, como también hay veterinarias que tienen, como opción, la venta de los elementos.

Pross contó que la clave está en el agua, y en la capital provincial no es cosa de abrir la canilla y llenar una pecera. El cloro y la cal perjudican y acortan la vida a los peces. “Para el consumo está muy bien, pero para la actividad, hay que dejarla reposar por lo menos 24 horas. Después vienen estabilizadores y controladores químicos que se pueden usar”, dijo y agregó que el precio de esos productos no es elevado, entre 20 y 50 pesos, y duran bastante. 

Aunque suene obvio hay dos tipos de peces: los marinos y los de agua dulce que provienen de ríos y lagos de todo el mundo. Sin embargo, estos último se dividen en dos: están los de agua fría y los tropicales que necesitan una temperatura adentro de la pecera superior al ambiente durante el invierno. 

Un pez de agua dulce fría resiste un rango de 10º a 30º, los otros entre 26º y 30º y por eso, los tropicales no se adaptan tan fácil al Litoral, son de ecosistemas más estables y cuesta más trabajo mantenerlos. La recomendación es empezar por los más rústicos que soportan los errores que uno puede cometer al principio.

“Es mejor iniciarse con peces de agua dulce y fría. A los otros, además del trabajo normal, hay que agregarle temperatura al agua cada vez que hay que cambiarla; de la canilla sale, en general, con 12º”, agregó Pross.

Otra de las claves para mantener una pecera, es la alimentación. Los peces comen sin parar y eso los mata. “Por decirlo de alguna forma, tiene que parecer como si siempre tuvieran hambre y en lugar de darles una vez cada 24 horas, es preferible dos o tres veces, pero muy poquito, fraccionado. Algunos comen en exceso y mueren. Asimismo el alimento que sobra en la pecera contamina el agua”, explicó.

Los criaderos

El 99% de los peces son de criaderos en estanques destinados a su reproducción y llegan a Entre Ríos desde Córdoba y Corrientes, entre otras provincias. También los hay importados. Pross contó que la realidad económica siempre se siente en el rubro. “La crisis afecta, no vendemos artículos de primera necesidad”, explicó, pero enseguida dijo que a pesar de esa situación lograron mantenerse en el tiempo y cada tanto un nuevo comercio abre en Paraná. 

Los peces tienen precios en general que parten de los 15 o 20 pesos y de ahí en adelante; pueden costar más de 200 y ni hablar de los marinos. Pueden llegar a vivir varios años, otros solo algunos meses. La mayoría y en determinadas épocas tienen crías, pero no es una tarea fácil: algunos las depredan y se necesita de un ojo preparado para poder separarlos cuando llegue el momento. 

“La limpieza de la pecera es muy importante. Hay que hacerles cambios de un poco de agua y remover el sedimento cada 15 o 20 días, se tenga o no filtro. Además no hay que dejarla al lado de una ventana porque el vidrio se llena de verdín por la luz”, explicó Pross. También se pueden comprar plantas acuáticas que cuestan 15 o 20 pesos y que ayudan a la vida de los peces.  

Recién cuando alguien aprende lo básico, recomiendan avanzar por los tropicales y los marinos. Para estos últimos hay que comprar sal deshidratada que debe mezclarse con el agua en proporciones específicas, lograr la temperatura exacta y el acuario lleva más de un filtro para poder mantenerlo. Pross, junto a un amigo volvieron a incursionar en el rubro hace más de dos décadas y a lo largo de los años ayudaron a otros acuarios a poder desarrollarse en Paraná. Ahora tiene el proyecto de dedicarse a la cría de peces de cuatro o cinco variedades, pero se trata de una tarea nada simple. “En Paraná, hace muchos años había hasta un grupo, como un club que se dedicaban al los acuarios. Después, con los problemas económicos se perdió y la actividad volvió hace ya más de 20 años cuando decidimos impulsar el negocio”, contó. Cierto es que muchos de quienes tuvieron una pecera, en algún momento quieren volver a incursionar en el tema y quizás esa es una de las razones para que los negocios del rubro mantengan sus demandas.   

Detalles de la noticia

Es preferible empezar con una pecera no muy grande y cuyo precio ronda los 120 pesos. El cambio del agua debe hacerse cada 15 o 20 días. Hay decorados accesorios que se pueden comprar.


El aireador es lo más importante para mantener el agua y debe estar prendido siempre. Cuestan entre 100 y 120 pesos; deben llevar un difusor para las burbujas y los hay de distintos tipos.



Con 15 pesos alcanza y sobra para el alimento de un mes. No más de 20 pesos cuestan las piedras del fondo de la pecera. Hay peces marinos que necesitan una base de arena con caracoles molidos.  




La mayoría de los filtros están adaptados al aireador y son los más simples. Retiran las impurezas del agua, restos de alimentos y de excremento. El costo de los más complejos parte de los 210 pesos. 




Quien tiene peces de aguas tropicales o marinos, necesitan un calefactor que trae incorporado un termómetro. Hay de todos precios diferentes; 200 pesos cuestan los más baratos. 




Un pez cuesta 15 pesos. Los más baratos son los de agua dulce y fría. Después, según sus características, pueden valer entre 30 y 40 pesos. Los más caros, en Paraná pueden costar más de 200 pesos. 

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