Ovacion
Sábado 04 de Febrero de 2017

Argentina ganó el doble y mañana buscará dar vuelta la serie

Charly y el Yacaré le ganaron 6-3, 6-3, 4-6, 2-6 y 7-6 (7) a la dupla italiana Fognini-Bolelli y dejaron 1-2 la serie de Primera Ronda en el Parque Sarmiento. Mañana, los de Orsanic deberán ganar ambos singles para avanzar.

La esperanza de Argentina en la Copa Davis 2017 sigue viva y latente luego del gran triunfo de Carlos Berlocq y Leonardo Mayer ante Fabio Fognini y Simone Bolelli por 6-3, 6-3, 4-6, 2-6 y 7-6 en el dobles. Así, la serie de Primera Ronda quedó 2-1 para Italia en el Parque Sarmiento y la definición será mañana.

Si bien en los papeles tenían todas las de perder ante una pareja multicampeona, Charly y el Yacaré lucieron muy confiados y jugaron un primer set sin fisuras. El de Chascomús fue infalible desde el fondo y el correntino lo acompañó con su saque potente y su juego agresivo. Los italianos quedaron relegados ante la opaca versión inicial de Fognini, quien no tuvo reparos a la hora de mostrar su incomodidad y fisuró una raqueta de bronca.

"Seguimos así, chicos", pidió Orsanic apenas ambos protagonistas se sentaron en la silla. Y así siguieron: quiebre rápido y andar firme con gran complemento tenístico. Italia mantuvo su desidia y lejos estuvo de meterse en la disputa del segundo set, que también se tiñó de celeste y blanco.

El tercer set tuvo desarrollo más parejo aunque igualmente parecía en manos argentinas. Hasta que Italia quebró para sacar 5-4 y, luego de tres errores no forzados de Mayer, descontó para meter suspenso.

Fognini (en duelo picante con el público) y Bolelli aprovecharon la puerta que se abrió sorpresivamente y se metieron en partido de lleno. Quebraron en el primer juego del cuarto capítulo y lo volvieron a hacer en el quinto para capturar otro parcial.

El dúo nacional asimiló bien el impacto y salió con fiereza a jugar el último parcial. Berlocq con buenos impactos en cruzados y Mayer atento en la red. El rápido quiebre enloqueció a las tribunas, aunque la ventaja no pudo ratificarse. La lucha se tornó feroz punto a punto, con final y desahogo bien argentino en el tiebreak.

El corazón y la solvencia de Berlocq, respaldado por un Mayer que disimuló bien su inactividad, fueron las banderas que enarboló Argentina para sostener la ilusión en una serie con arranque de pesadilla. El domingo no habrá margen de error, pero el campeón aún no está muerto y dará pelea.

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