Inflación
Sábado 20 de Agosto de 2016

Ante la falta de liquidez, amplían los descuentos por pagos en efectivo

Proliferan las reducciones de precios de hasta 15% en comercios, por compras con billetes en la mano. Especialista reflexiona sobre los beneficios y el análisis que deben hacer los consumidores.

Ventas en caída y gastos en aumento, dos tendencias que soporta el comercio desde hace varios meses, producto de la coyuntura económica. A raíz de esta situación, se ha hecho cada vez más común en distintos rubros comerciales, los descuentos por pagos en efectivo, beneficio que no solo se ha instaurado, sino ampliado. Hace unos meses, unos pocos locales ofrecían 5% de rebaja al precio de lista; sin embargo, con el paso de los meses ha derivado en una conducta general de promociones de 15% de descuentos o más.
En promedio, según estimaciones, entre tres y cuatro de cada cinco consumidores, realiza su compra a través de tarjeta de crédito. Precisamente, la Cámara de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) lleva adelante desde hace unos días una campaña en reclamo por la rebaja de las comisiones que cobran las tarjetas de créditos.
Frente a esa situación, y los beneficios que puede ofrecer una u otra modalidad de pago, UNO consultó al economista Daniel Herrera. El contador y asesor empresario contextualizó la realidad comercial: "Cualquiera que tenga alguna actividad comercial minorista o mayorista, te dirá que las ventas están en caída, y los gastos en subida, debido a los aumentos de los salarios que deben pagar, y de los servicios. Esa realidad genera una consecuencia inmediata, que son las complicaciones para la gran mayoría de los negocios a la hora de tener que cumplir y ordenar las cuentas bancarias".
Al respecto, añadió: "La cadena de pago, de mínima, se ha estirado en cuanto al plazo o, en el peor de los casos, se ha resentido seriamente. Y es que las altas tasas de interés han provocado una escasez de caja, que hace que los comerciantes, para intentar cumplir con los cheques que les ingresan a sus cuentas bancarias, afrontar sueldos y otros gastos corrientes, ofrezcan importantes descuentos a los clientes para hacerse del efectivo".
Reforzando esa idea, Herrera sostuvo que el efectivo es lo que más necesita hoy el sector, mientras conviven con las cuotas sin intereses y el plan Ahora 12. "Si esta situación de ventas y gastos trae como consecuencia de mínima el estiramiento de la cadena de pagos, a los comercios se les produce una caída de la liquidez, del efectivo mínimo y necesario para mantener el giro operativo del negocio. Por eso es que sufren por esperar unos días más la liquidación de las ventas con tarjetas, a tal punto que en muchos casos ponen en riesgo las cuentas bancarias, porque los cheques que emitieron tiempo atrás, con otras ventas, otra cadena de pago les ingresan hoy con esta situación. Tienen que salir corriendo a liquidar stock de mercadería, tentando a los consumidores con muy buenos beneficios por pagos al contado".

Elección
Precio de lista o el precio con pago contado, con pago con papel y no con plástico, son las opciones para los consumidores.
"El precio de lista obviamente está inflado, generalmente los negocios incluyen en este precio los costos que deben afrontar los comercios con los emisores de tarjetas de crédito o consumo, aclaró. En ese sentido, planteó que los compradores que sufren la caída del poder adquisitivo se enfrentan al interrogante sobre qué es más conveniente: si aprovechar los descuentos por pago en efectivo o abonar en cuotas.
"Generalmente todos pensamos que pagar en cuotas es mejor, porque con la inflación se licúan, y la mayoría de las veces no prestamos atención a los beneficios de comprar más barato por los descuentos en efectivo. Hay que tratar de razonar distinto", planteó, y citó: "Lo primero es saber que no existen cuotas sin un costo financiero. Nunca la suma de la cuotas será igual al precio de pagar en efectivo con un descuento, y esto es porque aunque no existan intereses al comprar con tarjeta, se cobra un mantenimiento del servicio, el resumen y los seguros que cobran por los servicios".
De ese modo, el especialista en Economía expuso su teoría acerca de que aunque los comercios no cobren una tasa de interés, siempre se paga un extra, un plus, por usar el plástico y no el papel.
Ahondando en esa línea, el profesional sostuvo que cuando uno compra en cuotas en épocas de alta inflación, existe la idea de que la inflación licuará la cuota. "En criollo, uno dice me va a doler menos pagarla con el correr de los meses, pero pensemos: si la cuota es constante, es decir pago siempre el mismo importe y mi sueldo mientras duren esas cuotas no cambia hasta que no haya paritarias –como ocurre hoy– entonces quiere decir que siempre me va a doler igual, es decir no hay licuación, porque la cuota me mete la mano en el bolsillo y me saca la misma proporción de mi sueldo todos los meses, y esa proporción recién se verá reducida cuando se concrete una nueva mejora de mi sueldo. Mientras que la cuota se mantiene constante y mi sueldo también, el resto de los bienes que consumo aumentan".

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