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Jueves 09 de Abril de 2015

Amplio respaldo al proyecto de estatización ferroviaria

En la madrugada la Cámara de Diputados aprobó con el acompañamiento de las principales fuerzas políticas, la nacionalización de los servicios de trenes de Buenos Aires y las provincias

Finalmente ayer a la madrugada los diputados del Frente para la Victoria, del radicalismo, del PRO, y del massismo respaldaron el proyecto impulsado por el gobierno nacional que impulsa la estatización de los ferrocarriles, mientras que el FAP decidió abstenerse y el Frente de Izquierda rechazó la iniciativa.


El debate fue abierto ayer a la tarde por la presidenta de la comisión de Transporte, María Eugenia Zamarreño (Frente para la Victoria), quien aseguró que el proyecto de estatización del sistema ferroviario “no es un eslogan marketinero” y subrayó que se trata de “una modificación del paradigma del Estado frente al uso de los trenes y la gestión del uso de los trenes”.


El proyecto establece la creación de Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado, que según el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, será la “sociedad madre de todo el sistema”, absorbiendo la Administradora de Infraestructura Ferroviaria (AIF), la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (Sofse) y Belgrano Cargas y Logística.


De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, el proyecto oficial “tiene por objeto la recuperación definitiva de la administración de los ferrocarriles por parte del Estado, partiendo de la idea central de que el mismo puede gestionar, incluso de una manera más eficiente que los privados”.


Por su parte, el vicepresidente de la bancada oficialista, Pablo Kosiner, aseguró que este proyecto se puede aplicar porque desde 2003 “se aplicó un modelo económico que permite hoy estatizar los ferrocarriles, una herramienta central para el progreso de los argentinos”.


En tanto, el radical Miguel Ángel Giubergia apoyó la medida con algunas observaciones: “Queremos que los ferrocarriles sean un servicio público y no un interés público meramente declarativo, dado que el servicio implica la obligación de explotación de manera regular, continua y en todo el territorio de la República”.


“No venimos a poner palos en la rueda a la iniciativa, pero sí planteamos varias modificaciones. Algunas ya fueron incluidas en el dictamen sobre la conformación del directorio de la empresa ferroviaria, pero venimos a exigir que allí deben sentarse también las provincias y representantes del Congreso”, señaló Giubergia.


El diputado renovador Felipe Sola aseguró que este proyecto “no estatiza ni privatiza” el sistema ferroviario “sino que hace un ordenamiento del sistema de trenes”.


En ese marco, Sola señaló que cualquier medida para mejorar el funcionamiento de los trenes “tiene que ser entendida por la oposición como algo que necesitamos todos”.


Por su parte, el legislador macrista Federico Sturzenegger señaló: “Vamos a apoyar el proyecto porque creemos que contribuye a la diversificación de la matriz del transporte de manera balanceada”.


“Este proyecto logra un balance con un Estado que invertirá en la infraestructura necesaria mientras que le permite al capital privado competir”, agregó.

 

 

Críticas

 


A su vez, el diputado de Unidad Popular Claudio Lozano criticó el proyecto del gobierno nacional al asegurar que “no estatiza nada ya que no rescinde los contratos y abre incluso la puerta a nuevos operadores privados”.


 En esa línea el diputado del Partido Obrero, Néstor Pitrola, señaló que este proyecto “privatiza el sistema de ferrocarriles” porque “consagra la participación pública y privada en la prestación y operación de los servicios ferroviarios y habilita la renegociación de los contratos”.

 

 

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