La Provincia
Jueves 15 de Enero de 2015

Algo huele mal en pleno centro

En calle Sebastián Vázquez entre Italia y Pellegrini se rompió el caño de la cloaca en la puerta de un edifico

El olor que despide el caño de la cloaca que se rompió en calle Sebastián Vázquez, entre Italia y Pellegrini, es tan nauseabundo que cansó a todos los vecinos de la zona.  Los más damnificados son los que tienen sus viviendas sobre la arteria y los transeúntes ocasionales se sorprenden con la situación. Es que  los líquidos cloacales están a la vista y cuando pasan los autos y las motos salpican todo lo que esté cerca.  


El portón negro que está pegado al edificio, al que pertenece el caño roto, tiene las manchas que son un fiel reflejo de la desagradable situación.
Los habitantes del edificio tienen que mirar si vienen autos para poder poner un pie en la calle. Varios desprevenidos fueron alcanzados por los líquidos que les mancharon la ropa  y les dejó impregnado el hedor en la piel.


En la zona la preocupación crece porque a cinco metros de la cloaca  a cielo abierto se rompió un caño de agua que pierde las 24 horas. Con el calor y las lluvias el tufo de la cloaca   y la humedad del agua que brota del asfalto forman un microclima insoportable.


Melisa vive en la zona y llamó tres veces a la Municipalidad de Paraná. Una cuadrilla de trabajadores  llegó al lugar el 2 de enero, pero a “destapar la cloaca, no para arreglarla, por lo que se fueron”, explicó a UNO.  El número del trámite en los expedientes municipales es el 28.778. Ahora los vecinos esperan que alguien saque la carpeta del cajón y agilice el arreglo, porque además de la incomodidad que genera el olor, en pleno verano, también tienen miedo porque es “evidente que es un foco infeccioso”, explicó una madre que ayer por la tarde volvía con su hija de pasar un día al aire libre. “Esto es un asco”, lanzó la adolescente que sale de la puerta de su casa y se encuentra con el charco de agua servida.


Los últimos intentos que realizaron llamando al 147 fueron infructuosos. “Dice que está fuera de servicio”, insistió Melisa, que vive en la edificación que tiene ocho departamentos y está a cinco cuadras de la Peatonal. En la zona la proliferación de edificios preocupa a los vecinos porque es cada vez más habitual ver cómo se rompen los caños de las cloacas y del agua. 

 


La cifra

 

* 20 Días lleva roto el caño de agua que está a unos cinco metros de la cloaca a cielo abierto. Se genera un problema con el tránsito porque los conductores tienen que hacer maniobras peligrosas.

 

 

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