A Fondo
Martes 03 de Febrero de 2015

Alcaidías: ¿lugar de transición o de detención?

Marcelo Medina / De la Redacción de UNO
mmedina@uno.com.ar

 

 

El asesinato de un policía en la Alcaidía de la ciudad de Concordia sacude y golpea. Surgen muchas preguntas y las respuestas aparecen enseguida. No hay que escarbar demasiado para saber que estos lugares al igual que las comisarías no son sitios para alojar a personas en conflicto con la ley por muchos días. Para eso están las unidades penales. El lector me dirá que las cárceles están llenas, pero ese problema no es de la Policía, sino del Poder Ejecutivo.


El título queda respondido. Sin embargo, parece que nadie le da importancia. Hay numerosos fallos de distintos tribunales que han sostenido que los lugares de detención son los penales. El artículo 18 de la Constitución Nacional Argentina dice: “[...] Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas...”. Todo ya está escrito, solo falta que se cumpla. Lo que sucedió en Concordia pudo ocurrir en cualquier comisaría donde hay detenidos o en cualquier Alcaidía. Ocurrió en Concordia.


Las Alcaidías o comisarías del interior están para alojar a los personas hasta que la Justicia disponga si los envía al penal o a su casa, no para funcionar como cárcel como en el caso de Juan Pablo Franchi, quien estuvo siete meses alojado hasta que el sábado a la noche agarró un arma y terminó con la vida de Néstor Fernández, padre de cinco hijos y con 20 años en la Policía e hirió a Fabián Cardozo, padre de tres chicos.


No hay que ser juez o fiscal para saber que los policías no están para cuidar detenidos, esa tarea la tiene que realizar el Servicio Penitenciario a través de su personal, supuestamente formado y capacitado para tratar con personas privadas de la libertad.


El Código Procesal Penal de Entre Ríos obliga a la fiscalía a resolver la acusación contra una persona dentro de las 48 horas desde que es detenida. Luego el juez de Garantías decide si lo envía a una cárcel, lo excarcela o libera. Pero nunca puede continuar alojado en el lugar de transición como sucedió recientemente en Paraná con Facundo Bressan, que pasó más de 40 días alojado en la Alcaidía de Paraná. Si bien se dice que se trató de una medida excepción, esto no puede suceder.


Durante el día de ayer muchas cosas se dijeron del triste episodio. La más acertada fue la que realizó el fiscal de la causa Mario Guerrero, quien consideró en Radio La Voz que el hecho pudo desencadenarse por exceso de confianza. De inmediato me vino a la memoria el crimen sucedido en la ciudad de Diamante donde dos policías murieron cuando realizaron un operativo de control de personas y no se habían colocado los chalecos antibalas. Después se dijo que estaban vencidos, pero también en ese caso lamentablemente el exceso de confianza jugó una mala pasada. Hay ciudades, no es el caso de Concordia, donde nunca pasa nada... hasta que pasa. Las reglas están para cumplirlas. 


Otra declaración contundente fue la del  hermano del policía asesinado a Diario El Sol.“No entendemos porqué los policías tienen que cuidar a asesinos como Franchi. La Alcaidía es un lugar transitorio no para presos peligrosos; este tipo en julio mató al médico y todavía no tenía condena. No puede ser que solo dos policías tengan que custodiar a 12 criminales”.


Juan Rosatelli, subjefe de Policía, dijo en la 97.1 Radio La Red que en las unidades penales de la provincia hay más de 1.400 presos, entre condenados y procesados. Si bien no dijo que era un exceso, pero resulta evidente que las cárceles están superpobladas. Por ejemplo, la unidad penal de Paraná -según me informó la Justicia- tiene capacidad para 350 presos y en la actualidad hay 461 reclusos, de los cuales 279 son penados, 72 son federales, 110 provinciales y unos 182 están con prisión preventiva.  


Ayer también habló el ministro de Gobierno Adán Bahl, responsable político del sistema penitenciario: “En reiteradas oportunidades, hemos planteado que las comisarías no son los mejores lugares para tener a las personas detenidas. Tenerla unos días es razonable, pero con el paso de mucho tiempo, la persona comienza a plantear su falta de derechos. Por eso vamos a plantear nuevamente que los presos que esperan alguna resolución, lo hagan en las unidades penales”.


Las cárceles necesitan una reestructuración urgente, ya que el hacinamiento es contraproducente, según lo sostiene la Constitución Nacional. Lo que sucedió en la Alcaidía de Concordia no puede volver a pasar. No debe repetirse, pero para eso hay que abandonar los elogios entre poderes y marcar las falencias.

 

 

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