La Provincia
Jueves 01 de Octubre de 2015

Agroecológicos y orgánicos, el futuro de la alimentación saludable

En la provincia se potencia la producción familiar para el consumo “responsable”

Los alimentos producidos por la agroecología y los que llevan la certificación de “orgánicos” son el futuro de la alimentación consciente y saludable. 

En un punto se produce un conflicto porque los orgánicos llegan a valer cinco veces más, y por lo tanto quedan para el bolsillo de unos pocos.  En cambio, la agroecología que se está impulsado en la provincia tiene como una de las principales banderas “el comercio justo”. Que las familias de  productores se lleven un buen porcentaje de las ganancias (que muchas veces se quedan en el camino)  y  que se respete el ambiente natural al producir. 

“Cuando analizamos a la agroecología, utilizamos el término casi como un equivalente al de agricultura orgánica, biodinámica, permacultura, agricultura ecológica. Entonces esta idea, nos lleva a visualizar la agroecología solo como un conjunto de técnicas o recetas que prohíbe el uso de agroquímicos. La agroecología puede pensarse como un paraguas que contiene a diferentes prácticas. La biodinámica, permacultura, agricultura natural y orgánica junto a la agroecología tienen en común el no uso de agroquímicos y producir alimentos saludables resguardando el ambiente, aunque no todas son lo mismo, sino por el contrario tienen postulados y prácticas muy disímiles. Por ejemplo, en el caso de la producción orgánica se entiende aquella en la que no se utilizan determinadas sustancias que están proscriptas por un protocolo, que se rige de acuerdo a legislación vigente. Producir en forma orgánica es, entonces, hacerlo de acuerdo a un determinado reglamento. La agroecología, en cambio, no permite ni prohíbe nada, sino que busca la armonía estableciendo relaciones con los sistemas científicos y tecnológicos, y su validación depende además del contexto socioproductivo y ambiental en que los agricultores y las agricultoras se desempeñan”, describieron en una publicación de la Secretaría de Agricultura Familiar,  Delegación Entre Ríos. El texto completo y otros informes muy interesantes se pueden visitar en www.afentrerios.com.ar. 

Para entender la lógica de los alimentos orgánicos UNO consultó al ingeniero agrónomo Gabriel Berardinelli, gerente  de Programas de Certificación de la Organización Internacional Agropecuaria (OIA). Vía  telefónica explicó que, la Ley Nº 25.127  es muy clara en cuanto a la producción ecológica, biológica y orgánica. 

El texto que se promulgó en setiembre de 1999 tiene las bases en el artículo  1: “A los efectos de la presente ley, se entiende por ecológico, biológico y orgánico a todo sistema de producción agropecuario, su correspondiente agroindustria, como así también a los sistemas de recolección, captura y caza, sustentables en el tiempo y que mediante al manejo racional de los recursos naturales y evitando el uso de los productos de síntesis química y otros de efecto tóxico real o potencial para la salud humana, brinde productos sanos, mantenga o incremente la fertilidad de los suelos y la diversidad biológica, conserve los recursos hídricos y presente o intensifique los ciclos biológicos del suelo para suministrar los nutrientes destinados a la vida vegetal y animal, proporcionando a los sistemas naturales cultivos vegetales y al ganado condiciones tales que les permitan expresar las características básicas de su comportamiento innato, cubriendo las necesidades fisiológicas y ecológicas”.

Mercado 

El 99% de la producción orgánica que se produce en el país se exporta a los  mercados de Estados Unidos, Europa y Brasil. 

El 1% restante queda en el mercado local y la idea de todos los actores  que están en el negocio es subir este porcentaje.

Mientras tanto, el principal afectado es el consumidor, porque la mayoría de los productos que compra no son orgánicos y tampoco producidos agroecológicamente. Hace unos días se conoció un informe de la Universidad de La Plata, que fue presentado  en el Congreso de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario, en donde se alertó que “ocho de cada 10 verduras y frutas tienen agrotóxicos”. 

Cada uno de los consultados evidenció que buena parte del poder, para ayudar en el cambio de paradigma alimentario, está en el Estado. 

Estados Unidos, por ejemplo, cuando se dio cuenta de que el consumo masivo de comida chatarra y bebidas azucaradas enfermó a gran parte de la sociedad, tomó la decisión de impulsar los mercados orgánicos para salvar a sus niños y jóvenes. 

Decisiones similares se impulsaron en países europeos o en los vecinos  Brasil y Uruguay. 

En Paraná siempre se habló de la posibilidad de gestionar “kioscos saludables” en las escuelas públicas,  aunque nunca se concretaron. 

En una provincia como Entre Ríos, que tiene la posibilidad de producir sus propios alimentos saludables, se torna indispensable impulsar el consumo responsable en espacios públicos. 

Los talleres de eco-cocina y las opciones en las ferias de alimentos y algunas despensas  o granjas “conscientes” se presentan como las  oportunidades para conseguir  este tipo de alimentos. El gran desafío es cambiar la lógica de consumo. 

Comienza  el congreso sobre el bosque nativo 

Comienza hoy en  Villaguay el I Congreso de Manejo Silvopastoril y de Uso múltiple del Bosque en el Distrito del Ñandubay. Las jornadas tienen como objetivo actualizar la información para mejorar la biodiversidad en los bosques nativos, incentivar el manejo silvopastoril y debatir las implicancias sociales del mantenimiento y preservación del bosque nativo en relación a la agricultura familiar. Las disertaciones se realizarán en la escuela agrotécnica Justo José de Urquiza. La iniciativa tiene como propósitos identificar la problemática existente en áreas de las provincias de Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos.  Promover el intercambio de experiencias de manejo ganadero en montes nativos con bovinos, ovinos y caprinos, entre otros.  

Detalles de la noticia

* El trigo orgánico se produce en muchos campos entrerrianos. La Carolina es uno de los establecimientos  que están certificados por el Senasa. En Basavilbaso también producen chía y lino.   



* 99 % De la producción “orgánica” argentina se exporta a Estados Unidos, Europa y Brasil.  La intención de los actores del sector es aumentar el consumo en el mercado interno. 

* En Concordia se produce arroz orgánico de exportación y jugos concentrados de cítricos que tienen como destino final los mercados internacionales. 



 

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