La Provincia
Domingo 13 de Marzo de 2016

Advierten que difundir imágenes íntimas sin autorización es delito

Además de los casos resonantes a nivel nacional, en Paraná hay antecedentes. La Policía aconseja a las víctimas que denuncien

El robo de imágenes íntimas de artistas y celebridades del espectáculo se incrementó en los últimos años y cada vez que aparece un episodio genera alerta entre aquellos que en sus computadoras o celulares guardan alguna fotografía que no desean que sea vista por un público masivo. 

El último episodio conocido recientemente fue el de la modelo Ivana Nadal, quien al difundirse sus fotos privadas afirmó estar pasando un mal momento. También le ocurrió algo parecido a otros famosos, quienes fueron víctimas de hackers o de personas que dieron con sus fotos o información íntima y decidieron difundirlas en las redes sociales y los medios de comunicación. Según admitieron varios de los damnificados, recibieron extorsiones. 

Si bien en muchos casos las imágenes se divulgan con fines de obtener un provecho económico, hay otros en que el móvil es desacreditar a la víctima como modo de venganza, tal como ocurrió hace poco en Paraná, donde un hombre de 32 años difundió fotos íntimas de una mujer con la que mantuvo una relación sentimental durante meses, enviándolas a amistades de víctima y a sus superiores en la Policía Federal, donde ella trabaja. Además, el despechado creó varios perfiles de Facebook haciéndose pasar por su expareja y también en sitios digitales de citas. Se lo investiga por el delito de Calumnias e injurias y en este caso, el juez ordenó que la causa se envíe a mediación. 

Si bien desde la Policía de Entre Ríos señalan que en la capital provincial no son habituales este tipo de situaciones, aconsejan que frente a un caso de esta naturaleza se realice la denuncia en la comisaría más cercana o en la Fiscalía de Estado. En este sentido, el comisario Gabriel Ferro, ingeniero a cargo de la división Técnicas Especiales y Desarrollos Informáticos, comentó a UNO: “Los casos en los que se utiliza la tecnología para sustraer fotos o videos de una computadora o un celular no se dan en Paraná, sino que se registra más bien en Buenos Aires, con gente que es famosa y en situaciones donde se quiere obtener algún rédito económico. No lo puede hacer cualquiera, tiene que ser alguien que está capacitado”. Sin embargo, advirtió: “Hemos tenido un par de casos, que se dan sobre todo por venganza, de personas que entregaron voluntariamente fotos a alguien con quien mantuvieron una relación, pero luego, cuando la situación cambió, difundieron esas imágenes privadas sin el consentimiento y la autorización de esa persona, como una maldad”.

El comisario explicó que al iniciar la investigación se realiza un pedido a empresas como Facebook, Yahoo, Google o la que esté involucrada, para recabar información acerca del usuario que emitió los datos. Pasar ese trámite, se precisa una orden firmada por un juez. Si bien muchos inician el ilícito creyendo que están amparados por el aparente anonimato que aportan las redes sociales, desde la Policía cuentan con las herramientas y los contactos de todas las compañías proveedoras de Internet, a quienes les solicitan información acerca de quiénes son los titulares de la conexión; también con las empresas de telefonía del país y las multinacionales como Google, Yahoo, Microsoft. “Nosotros le hacemos el pedido directamente a ellos”, sostuvo Ferro.

El funcionario expresó que se puede solicitar a un sitio que retiren de circulación la imagen y que la respuesta es inmediata si se trata de espacios serios. “En otras se puede solicitar vía judicial, pero la realidad es que lo que se sube a Internet siempre queda en algún lado, aunque sea complicado de encontrar, en algún momento aparece”, advirtió.

Por otra parte, contó que suprimir imágenes e información que se sube a una computadora también resulta complejo: “Cualquier que imagen, video o documento que se borra con la tecla Suprimir va a parar a la papelera y luego los usuarios suelen vaciarla para eliminar el contenido, pero aún así no es seguro que desaparezca. Con programas recuperadores de archivos borrados se pueden rescatar igual, por eso aparecen fotos de hace tiempo. Hay herramientas y programas especiales para borrar algo definitivamente, pero los usan las industrias que deben deshacerse de información confidencial, no los usuarios comunes”.

En este sentido, aconsejó tener cuidado con lo que se publica y no aportar datos personales ni de la vivienda en fotos que se suben a las redes sociales. “A veces hay fotos que no tienen ningún contenido sexual, pero para un pedófilo sí, por citar un ejemplo. Hay gente que investiga en las redes sociales a las posibles víctimas”, dijo por último Ferro.

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