La Provincia
Martes 14 de Abril de 2015

Advierten que con cesáreas no se respeta el lapso de gestación

Afirman que muchas veces los médicos presionan para que el nacimiento sea en la semana 38 y no en la 40. Para la OMS hay una “epidemia” mundial, y Argentina tiene los índices más altos

La Organización Mundial de la Salud marcó su posición y advirtió que hay una “epidemia de cesáreas” a nivel mundial. Asimismo, desde el organismo señalaron que este tipo de operaciones “solo deben ser practicadas cuando son médicamente necesarias”. En este marco, Marleen Temmerman, del departamento de Salud Reproductiva e Investigaciones Conexas de la OMS, afirmó que muchas se practican aún en los casos en los que no son necesarias.


Ya en 2013 se había hecho un llamado de atención en torno a los porcentajes, indicando que la “tasa ideal de cesáreas” se sitúa entre 10% y 15% de los embarazos, según se estableció en 1985. Si bien en la actualidad en la provincia no se cuentan con estadísticas precisas sobre la cantidad de intervenciones de este tipo, hace dos años se barajaban en el hospital materno infantil San Roque cifras que duplicaban este porcentaje, con un 30% de nacimientos en el quirófano.


En torno a los motivos por los que se opta por esta modalidad para traer una vida al mundo, en el documento presentado por la OMS, Temmerman especifica que esto “se explica principalmente por un deseo de los médicos de simplificarse la vida: las cesáreas pueden programarse”.


Consultada sobre este tema, Rosana Satler, psicopedagoga, doula e impulsora en Paraná de una modalidad de un parto respetado, no invasivo y más humano —que incluso promueve el alumbramiento en el entorno hogareño de la familia—, comentó a UNO: “La Argentina es uno de los países con más altos índices de cesáreas. Esto en muchos casos se da porque hay un desconocimiento sobre esta cuestión; muchas madres no están debidamente informadas y no tienen en cuenta que se trata de una cirugía”. A su vez, afirmó: “Habitualmente, del lado de la Medicina hay temor al riesgo y que luego sobrevenga un juicio por mala praxis, y se creer que el camino mas fácil y más rápido para el alumbramiento es la cesárea”.


En este sentido, aseguró que muchos profesionales comienzan a presionar a las mamás indicándoles que existe un riesgo si el bebé no nace a las 38 semanas de gestación y se trata de inducir el parto en este plazo. “Ellas tienen miedo y le delegan todo el poder a la Medicina”, dijo Satler, y añadió: “La OMS incluso indica que se puede esperar hasta la 42, pero ocurre que en la semana 38 los médicos le comienzan a manifestar este argumento a la familia, y la mamá llega la sala de partos con una gran ansiedad. Su cuello no dilata porque aún no está preparado, no está maduro y no responde. Ahí es cuando se induce el parto, que redunda en un alto índice de cesáreas”.


Hay caso en que son las mismas mujeres las que le trasmiten a los ginecólogos o a los obstetras que las atienden que prefieren que el parto sea por cesárea. “La cesárea se presenta hoy en día como alternativa en la elección de finalización del embarazo, pero siempre se le explica a la paciente que es una cirugía y cuáles son sus pros y contras”, advirtió la ginecóloga Romina Spoturno , quien a su vez explicó: “Por un lado, con una correcta información muchas cambian de idea y se llega a un parto natural. Por otro, los médicos solo deben realizar una cesárea si hay una indicación precisa”.


Entre los motivos por los que son las propias mamás las que piden que se les practique esta intervención, Spoturno coincidió con Satler y señaló en que existen distintos miedos al momento del parto, y aseveró: “Hay temor al parto, que es algo desconocido, y también porque en el parto natural se involucra el aparato genital de la mujer y sienten que puede afectar su sexualidad”.


Sin embargo, sostuvo que el tiempo de recuperación es más rápido en el caso de un alumbramiento sin cirugía, donde todo se desarrolla con normalidad, que en una cesárea. “La cesárea es una operación y hay un posquirúrgico, donde hay que usar faja por 40 días, queda una herida quirúrgica que arde, duele y le imposibilita a la mamá moverse en ciertas ocasiones”, dijo. Asimismo, indicó que el parto natural “ayuda a la mujer a perder kilos que ganó en el embarazo porque en el trabajo de parto gasta calorías, y además refuerza la musculatura por el esfuerzo que se realiza”.


En tanto, Satler recordó que en el caso de las cesáreas muchas veces la mamá tiene dificultades para amamantar a su hijo y establecer una conexión, debido al intenso dolor que siente tras la operación. “Concientizarse de que la cesárea es una operación es un paso importante y que al abrirse el útero de la mujer queda energéticamente con secuelas que tiene que sobrellevar de por vida y que se manifiestan como gravísimos trastornos en la etapa de la menopausia”. concluyó.

 

 

Indicación médica


Romina Spoturno expresó que los casos en que sí se indica una cesárea por una necesidad médica son varios y deben evaluarse de manera particular.  Sin embargo, comentó que se dan “frente a cualquier situación que altere el trabajo de parto o el embarazo en sí; también cuando se ve afectado el crecimiento del bebé o la salud de la mamá”.


Entre los ejemplos, indicó que pueden darse cuando hay convulsiones, fallas orgánicas, infecciones urinarias que pueden llevar a una falla orgánica, desprendimiento de placenta, entre otras cuestiones.

 

 

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