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Domingo 05 de Junio de 2016

Advierten invasión de nutrias que ataca plantaciones en el sur entrerriano

Los productores forestales del departamento Islas del Ibicuy no paran de sufrir ataques. Hoy, la nutria es la plaga que le faltaba para este castigado sector de la producción isleña.

Los productores forestales del departamento Islas del Ibicuy no paran de sufrir ataques. El bajo precio de la madera, las inundaciones que vienen sufriendo desde hace meses, sumando sudestadas, crecientes del Paraná, Uruguay, Gualeguay y lluvias locales los llevaron a tener uno de los peores años.

A todo esto se le sumo un nuevo ataque, el de las nutrias, hoy es la plaga que le faltaba para este castigado sector de la producción isleña. Este animal que en cantidades se encuentra hoy en las islas y ante la falta de alimentos, comenzó a comer la corteza de las plantaciones de los sauces americanos, una clase de la familia de las salicáceas que tiene mercado y se comercializa en la zona. 

El roedor come en derredor de su tronco buscando las plantaciones tiernas o sea las más jóvenes, como se dice coronando su tronco y produciendo la muerte de las mismas. 

Los productores deben proceder rápidamente a su talado antes que estas pierdan peso y poder venderlas. 

La pérdidas son importantísimas ya que no le permite a la planta su desarrollo y llegar a los años de madurez para su comercialización. 

La preocupación de entidades como la Cooperativa de Productores del Delta y Federación Agraria Filial Paranacito es grande ante este hoy depredador.



Consultado por El vocero isleño a algunos productores sobre cómo revertir esta situación, comentaron que en crecientes pasadas el alto valor del cuero permitía a la gente de la isla cazar a las nutrias, consumir su carne y con la venta de sus cueros, de un importante valor en esa época, afrontar los distintos gastos y mantener un equilibrio. 

Hoy nadie caza por el bajo valor y la calidad del mismo y esto complica más la situación. Algunos se animaron a decir que una posibilidad sería abrir la exportación del cuero y dándole valor a este y que se vuelva a cazar y con esto paliar en alguna forma el ataque de este roedor al sector productivo pero también propiciar una entrada a las familias isleñas castigadas por la crecientes. 

Sabemos de qué este animal está catalogado como una especie en peligro, pero ante la situación que están viviendo en esta zona, los productores de madera también corren peligro de extinción.


Fuente: El Once

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