Denuncia
Miércoles 31 de Mayo de 2017

Acusan al funcionario Amaya de maltratar a la vecinalista Glauser

Durante una reunión de vecinales, el secretario de Servicios Públicos le gritó a la dirigente por lo que había opinado sobre los edificios de altura. La trató de comunista y atea, y le exigió disculpas a la Iglesia Católica y a la viceintendenta Etienot

El secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad de Paraná, Rubén Amaya, es nuevamente protagonista de las noticias a raíz de su particular modo de ser y de relacionarse con las personas. Puntualmente en este caso se denuncia el maltrato al que sometió a la vecinalista Alicia Glauser.


El tema tomó mayor visibilidad a partir de la manifestación de solidaridad realizada por integrantes de sindicatos, agrupaciones políticas, organizaciones sociales y de mujeres quienes denunciaron que Glauser fue insultada y víctima de "descalificaciones misóginas" por parte del funcionario.


"Repudiamos la intolerancia del funcionario municipal Rubén Amaya, que en una reunión en la vecinal Santa Lucía, con la presencia de la viceintendenta de Paraná Josefina Etienot, concejales y vecinas y vecinos, no respetó el debate de ideas, y maltrató con un lenguaje inapropiado a Alicia Glauser, recurriendo a la estigmatización para descalificar sus palabras", señala el comunicado en referencia a una situación ocurrida la semana pasada.


"Advertimos con gran preocupación que episodios violentos hacia mujeres por parte de distintos funcionarios del gobierno del intendente Sergio Varisco, se repiten. Sabemos que estamos en la dura lucha por desnaturalizar el autoritarismo que legitima al patriarcado, causa profunda de las violencias hacia las mujeres", se agregó.


"Por esa razón, reclamamos al gobierno municipal que sus autoridades modifiquen conductas violentas y abusivas, con un lenguaje apropiado no estigmatizante, respetando las diferentes posiciones de sus vecinas y vecinos que diariamente concurren al municipio con demandas y problemáticas", señala finalmente el comunicado.


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La discusión



Según el relato de Glauser, el hecho ocurrió cuando se reunieron en la Asamblea Ciudadana Vecinalista de Paraná (que reúne a varias vecinales de la capital provincial) para tratar dos temas, ninguno de los cuales tenía directa relación con el área de Amaya, que se hizo presente.


Al tratarse la construcción de edificios de altura en Paraná, la vecinalista asegura haber dicho que le llamaba la atención que durante varias gestiones municipales no se haya hecho nada al respecto, lo que implica autorizar a construir edificios en torre en cualquier lugar de la ciudad, sin atender al perjuicio causado a vecinos ni a la saturación de los servicios públicos.


Se preguntó la vecinalista porqué la gestión municipal no atendía el relamo de los vecinos de calle Catamarca, que se oponen a la construcción de una torre de 25 pisos de altura. Y recordó luego que, en su momento, cuando se intentó construir en Paraná un edificio de 10 pisos en la misma manzana en que está emplazada la Catedral no se permitió que la torre superara la altura de la cúpula del templo. "Si a la Catedral, donde no vive nadie, es decir que no perjudica a nadie; y no paga impuestos, porque está subvencionada por el Estado, le escucharon su reclamo; no sé porqué no se hace nada con estos vecinos que sí viven allí y que pagan sus impuestos", fue lo, que palabras más palabras menos, dijo Glauser.


Según Glauser, Amaya pidió la palabra y dijo que le pedía disculpas a los presentes por las expresiones de la vecinalista. En ese contexto calificó a la crítica dirigente como comunista y atea, asegurando que había ofendido a la Iglesia con su participación.



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Exigencia de disculpas



También Glauser dijo que Amaya le exigía que le pidiera disculpas a la viceintendenta, por lo que había dicho. Justamente Etienot también protagonizó el año pasado un incidente que le valió ser señalada como sexista y discriminadora , además de ser denunciada por violencia laboral por las concejales de su mismo partido. Lo cierto es que Amaya aseguraba que se ofendió la investidura de la viceintendenta y reclamaba un pedido de disculpas.


Luego tuvo también otras expresiones agraviantes. "Se le llenó la boca de atrocidades contra mi persona, y por eso lo echaron de la Asamblea", aseguró Glauser, quien contó que los integrantes de la asamblea lo echaron de la reunión. El funcionario se habría retirado al grito de "a mí no me echa nadie", y según Glauser, cuando ya estaba a una o dos cuadras de distancia se seguían escuchando sus gritos.


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