Juicio
Martes 13 de Septiembre de 2016

Acordó ir a prisión por matar a un joven que le pegaba a su hijo

Ricardo Caminos aceptó nueve años y medio por el escopetazo que terminó con la vida de Matías Argarañaz, el 30 de junio en Paraná

Ricardo Antonio Caminos fue a matar sin intenciones de quedar impune: lo hizo adelante de testigos y horas después se entregó. Ayer confesó el asesinato de Matías Argarañaz ante un juez y aceptó pagarlo con nueve años y medio de prisión. En dos meses el caso quedó resuelto en la Justicia.

Lindante al barrio Santa Lucía de Paraná, luego del entubado del arroyo Antoñico en la zona de calle División Los Andes, entre Miguel David y O'Higgins, cerca de las vías, hay un asentamiento de precarias viviendas que fue la escena del crimen. La noche del 30 de junio, alrededor de las 20, Caminos agarró su escopeta calibre 16, caminó unos metros hasta donde estaba Argarañaz en la puerta de su casa de calle Arthabe sin número, hablando con María Belén González, insultó al muchacho y a menos de dos metros de distancia le disparó. Luego retrocedió y se fue del lugar efectuando dos tiros más al aire. La perdigonada le causó severas heridas a la víctima, le destrozó un pulmón y nada se pudo hacer para salvarlo. "Muerte por hemorragia masiva por destrucción de grandes vasos, por disparo de arma de fuego a proyectiles múltiples", indicó el médico forense Luis Moyano.

Unas horas después, Caminos, más conocido como Toni, se entregó. Pese a que la prueba de dermotest arrojó resultado negativo, las declaraciones testimoniales de la chica que estaba con la víctima, así como de Valeria González (pareja de Argarañaz) y Débora Vega, permitieron reconstruir la secuencia que terminó en el homicidio, y no hubo escapatoria legal para el acusado.

Respecto del arma de fuego utilizada para el crimen, Caminos la había dejado en la casa de una vecina en el mismo predio, precisamente en el habitáculo donde guarda su caballo, y luego fue entregada a la Policía.

El fiscal Juan Malvasio imputó a Caminos el delito de homicidio simple, reunió todas las pruebas y se sentó a dialogar con el abogado defensor Leopoldo Cappa la posibilidad de un juicio abreviado. El imputado, que ya estaba con prisión preventiva en la Unidad Penal N° 1, optó por hacerse cargo de su responsabilidad en el hecho y lograr así una pena más atenuada que la que podría recibir en un juicio oral y público, y además tener más rápido la certeza de una sentencia.

Al margen de la causa judicial, la situación siguió bajo tensión entre Caminos y sus familiares, con los allegados a la víctima. Hasta poco antes de la audiencia realizada ayer en Tribunales hubo amenazas e intimidaciones hacia los Caminos, pero en la presentación del acuerdo no hubo público de ninguna de las partes, por lo que el trámite fue pacífico. La violencia no se inició con el crimen, sino que, según pudo saber UNO, tenía antecedentes de hechos ocurridos en la zona. Entre ellos, las palizas que recibía el hijo de Caminos por parte de Argarañaz y un hermano, por cuestiones barriales entre jóvenes. Un episodio de los días previos al homicidio habría sido el detonante que motivó la agresión fatal aquella noche de fines de junio.

El juez de Garantías Eduardo Ruhl dijo que analizará las pruebas del legajo y el viernes informará si homologa o rechaza el acuerdo de juicio abreviado.


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Juzgan a acusado de abuso sexual

Comenzó ayer el juicio contra un sujeto de la ciudad de Colón, acusado de abuso sexual en perjuicio de la hermana de su novia, con la cual estaba a punto de casarse. Se trata de un hombre de 31 años, representado por a defensora oficial, Valeria Irel, ante el Tribunal presidido por la Mariela Rojas de Di Pretoro. El debate se desarrolla a puertas cerradas, dada las características del hecho y que la víctima era una menor de 16 años. Acusa el fiscal Sebastián Blanc.

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