Policiales
Miércoles 02 de Diciembre de 2015

Aceptó 13 años de prisión por un homicidio y otro ataque a balazos

Carlos Garcilazo acordó la pena en un juicio abreviado, por matar a “Junior” Flores y por balear a un joven del barrio La Milagrosa

La moto Appia 150 que secuestró la Policía fue una de las pruebas determinantes para acusar a Carlos Garcilazo por el asesinato de José Manuel Junior Flores, ocurrido en 2014 en avenida Almafuerte de Paraná. El vehículo era de su mamá y lo usó para cometer el crimen, que fue una venganza del ambiente delictivo de la zona este de Paraná, durante una persecución y balacera en la zona del puente de hierro.

Garcilazo iba al mando de la moto, acompañado por un cómplice menor de edad, y perseguían a la víctima, que iba como acompañante en otra moto que era conducida por Hernán Borgetto. Ambos fueron alcanzados por las balas calibre 9 milímetros, pero Junior cayó muerto en el acto, mientras que su amigo sobrevivió aunque le quedaron graves secuelas. Por los delitos de Homicidio y Tentativa de homicidio, Garcilazo evitó el juicio y llegó a un acuerdo con la Fiscalía, en el cual aceptó cumplir la pena de 13 años de prisión efectiva. 

El hecho ocurrió en medio del tránsito vehicular que había a las 22 del sábado 2 de agosto de 2014. Una moto perseguía a la otra, y desde la Appia partieron los balazos: Flores iba sentado atrás y fue el primero en caer muerto por los proyectiles que ingresaron por su espalda. Borgetto cayó unos 50 metros más adelante, y quedó internado en grave estado, pero logró recuperarse un tiempo después.

Pero al momento del tiroteo, justo pasaba por el lugar un móvil policial de la División Trata de Personas, cuyo personal regresaba de la realizar controles de rutina en la zona del Parque Industrial. Los efectivos comenzaron la persecución de los agresores, quienes doblaron por Circunvalación y se dirigieron luego hacia el barrio Lomas del Mirador, donde finalizó la corrida. Allí la moto quedó varada al chocar contra un montículo de tierra y sus ocupantes huyeron a pie. Al secuestrar la moto y verificar los datos, surgía que había sido comprada recientemente por una mujer del barrio Hijos de María. La Policía fue a su casa y allí estaba Garcilazo, quien poco después se entregó a la Justicia. Luego fue detenido el menor de edad.

Además, se contaba con el testimonio clave de Borgetto, quien conocía a los agresores, al igual que Flores, y no dudó en dar nombre y apellido de Garcilazo y del otro adolescente que lo acompañaba. También se secuestró la pistola utilizada para el homicidio, que había sido arrojada y descartada en la fuga.

Con estas y otras pruebas, la fiscal Matilde Federik se sentó a negociar un acuerdo de juicio abreviado con el imputado y sus defensores Hugo Gemelli y Matías Argüello de la Vega. En un debate, Garcilazo no iba a tener muchas chances de evitar una condena o de lograr algún atenuante importante, como sí lo lograba si admitía su responsabilidad en el hecho.

Además, el joven de 22 años tenía otra causa pendiente: el 2 de marzo de 2014 en horas de la siesta, iba con Alfredo Abasto y un chico de 15 años a bordo de una moto por una calle paralela al arroyo Colorado, se acercaron a Alexis Moyano y Marcelo Siegfried y les dispararon. Moyano recibió varios balazos, por lo que debió ser internado de urgencia en el hospital San Martín, donde los médicos le salvaron la vida tras varias cirugías.

Finalmente, por los dos delitos, firmaron la pena de 13 años de prisión efectiva por todos los delitos imputados, que Garcilazo ya cumple en la Unidad Penal N° 1 de Paraná. El Tribunal de Juicios presidido por Alejandro Grippo analizará el expediente para luego decidir si homologa el acuerdo en una sentencia.

Pidieron 10 años por el crimen de Nicolás Márquez

Luego del juicio en el que se intentó llegar a la verdad sobre la participación de Luciano Álvarez  en el asesinato de Nicolás Márquez, ocurrido el 21 de marzo de 2014 en Bajada Grande, ayer se realizaron los alegatos donde la acusación pidió condenar al hombre. El fiscal Rafael Cotorruelo solicitó la pena de 10 años de prisión efectiva, al igual que el abogado querellante Boris Cohen. Ambos entendieron que Álvarez conducía la moto en la que iba junto a Eloy Chula Alem y emboscaron a la víctima, que estaba con su hermana y su primo. Alem aceptó la pena de 14 años de prisión en un juicio abreviado, tanto por este hecho como por un asalto. Los defensores oficiales de Álvarez, Emiliana Cozzi y Juan Carlín reclamaron la absolución al fundamentar que el hombre estaba en su casa la madrugada del crimen, y luego se levantó y fue a trabajar a una obra.

Balearon a un testigo

Rafael Martínez, quien declaró en la audiencia que se sustancia para determinar la responsabilidad que le cabe a Álvarez en el crimen de Márquez, fue baleado ayer cuando iba a esperar el colectivo.

El joven, que es la pareja de la exmujer del autor material del crimen de Márquez, Eloy Alem, alias Chula, dijo en el juicio que en Bajada Grande se rumoreaba que “las balas que mataron a Márquez en realidad eran para él”, aunque aseguró que se lo comentaron. “Alem siempre me encontraba en la calle y si me quería hacer algo lo hubiera hecho”, declaró. 

Según la información policial, Martínez estaba esperando el colectivo, ayer a las 8.30, en calle Larramendi cuando el 5 llegó estaba por subirse, pero justo fue abordado por tres personas armadas que le efectuaron varios disparos.

Según informó la Policía, se trataría de un ajuste de cuentas. El joven fue trasladado en una ambulancia al San Martín.

Álvarez. Dijo ser inocente.

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