A Fondo
Miércoles 17 de Febrero de 2016

Abran la puerta y que jueguen donde quieran

Edgardo Comar / De la Redacción de UNO
ecomar@uno.com.ar


La temporada 2016 no tiene oficialmente confirmada su fecha de inicio en el ámbito de la Liga Paranaense de Fútbol. Para mañana se prevé en la sede de Córdoba 53 un cónclave con los representantes de los clubes y en el que se darán días tentativos para el comienzo de las actividades. La pelota no comenzó a rodar aún, pero hay polémica.

Desde hace un largo tiempo las entidades con domicilio en la cuidad de Crespo, vienen proclamando su intención de marcharse a la Liga de Fútbol de Paraná Campaña. Distintas cuestiones hacen que los clubes de la Capital Nacional de la Avicultura quieran emigrar.

Desde el punto de vista deportivo no encuentran motivación en tener que participar en torneos incompetentes, carentes de estímulos interesantes. Lamentablemente la LPF está inmersa en una agonía que cada año se agrava más producto de la inoperancia de algunos dirigentes que no consiguen imponer una idea innovadora para que el fútbol de la capital entrerriana crezca. 

Tanto Unión, como Cultural y Sarmiento están cansados del menosprecio de parte de algunos –no todos– los componentes de la Mesa Directiva y también de parte de algunos dirigentes de clubes a diferentes observaciones destinadas a generar un debate profundo para sacar el balompié lugareño de una crisis que empezó hace rato, pero que no se sabe cuando terminará.

También hay un factor que no es menor: el económico. Tener que venir cada 15 días con los planteles de Primera División y categorías infanto-juveniles desde Crespo a la capital provincial genera una erogación importante a la que los clubes crespenses ya no pueden hacer frente. “Hay pérdidas importantísimas”, aseguran sus directivos.

El saldo negativo quincenal, es el mismo que padecen los clubes de Paraná cada vez que deben visitar a sus pares de Crespo.

Ante el panorama descripto: ¿Por qué tanta resistencia a la partida del Verde, Cultu y el Rojo a la esfera de Paraná Campaña? ¿Por qué retener a tres entidades en un lugar en el que ven que no tienen cabida y ya no se sienten cómodos?

Desde Crespo sostienen que la cuestión se basa en un mero capricho de las máximas autoridades liguistas con el aval de sus aliados en el Consejo Federal.

Sin dudas que la baja de las entidades de Crespo desencadenaría algunas consecuencias desde lo deportivo que lejos están de ser trágicas. Tal vez se pierda una plaza para las futuras ediciones del Federal C. Pero en un ente recaudador como la LPF, donde lo futbolístico queda relegado, lo que preocupa es la caída de ingresos. Más aún teniendo en cuenta que Unión, Cultural y Sarmiento son de los pocos que mantienen las cuentas al día.

Cuesta creer que con casi 33 años de democracia aún perduren en algunos medidas restrictivas que impidan, en este caso a tres clubes, elegir dónde quieren  estar. Es de esperar una muestra de madurez de la dirigencia liguista que debe dejar de lado intereses que van más allá de lo estrictamente deportivo. Es hora de que abran la puerta y que cada uno juegue donde quiera.

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