Salud
Viernes 07 de Julio de 2017

"Síndrome del trasero muerto" cómo detectarlo y prevenirlo

El llamativo riesgo de una vida sedentaria para aquellas personas que se vuelven cada vez más inactivas, tiene como consecuencia "la amnesia gluteal", una patología desconocida que provoca distintas dolencias en el cuerpo.

El estilo de la vida moderna favorece a uno de los grandes males que describe a la sociedad actual: el sedentarismo, mantener una vida alejada de un ritmo activo lleva al tabaquismo, a la obesidad y acelera la aparición de distintas enfermedades, algunas más conocidas que otras. Una de ellas es el llamado síndrome del trasero muerto.

Se trata de la amnesia gluteal que se presenta cuando el músculo de glúteo medio deja de funcionar correctamente, se atrofia y pierde fuerza. Esta condición deriva en la pérdida de estabilidad de la pelvis y la presentación de dolores en la espalda baja, la cadera, las rodillas y los tobillos, debido a los intentos naturales del cuerpo por tratar de compensar dicho desequilibrio.

Esta patología frecuente se produce generalmente cuando se pasa mucho tiempo sentado, aunque también puede ocurrir en individuos muy activos que simplemente no trabajan los músculos de los glúteos lo suficiente.

Si los músculos glúteos no están funcionando de manera eficiente o a su capacidad máxima, otros músculos o zonas estarán sujetas a mayor estrés y trabajo, llevando eventualmente a los síntomas.

La manera de detectarlo es a través de la prueba de Trendelenburg, que consiste en levantar una pierna y si la pierna se hunde en ese lado, es señal de una atrofia en el glúteo medio del lado opuesto.

La curvatura de la espalda también puede indicar la amnesia glútea. Mientras que la espina lumbar (o espalda baja) debería formar naturalmente una forma de S, una curvatura más extrema puede significar que los flexores de la cadera están tan tensos que envían la espina hacia el frente.

Según los expertos recomiendan levantarse de la silla al menos cada 20 minutos y hacer una batería de movimientos para activar los glúteos. Levantarse y caminar, estirar las piernas, poner una alarma cada hora para flexionar los músculos en intervalos regulares. Adaptar la rutina para pasar algunos lapsos de pie. Sentarse sobre una pelota de ejercicio también es una buena opción.

Con información de Infobae

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