Hoy por hoy
Miércoles 24 de Mayo de 2017

Oídos sordos del Estado ausente e incumplidor

"El Consejo General de Educación garantizará en escuelas secundarias de adultos el funcionamiento de jardines maternales con el propósito de asegurar la permanencia y egreso de los alumnos y alumnas", señala en su artículo 43 la Ley Provincial de Educación N° 9.890. Tal como lo expresa la normativa es el Estado el encargado de facilitar los recursos pedagógicos y económicos para la creación de estos espacios lúdicos-expresivos en cada una de los establecimientos nocturnos donde asisten estudiantes junto a sus hijos.
Pero en la práctica este precepto no se cumple, ampliando aún más la brecha entre aquellos que tienen acceso a una educación de calidad y esa pequeña minoría de la población que clama por mejores oportunidades.
Un grupo de alumnos y alumnas de Paraná junto a docentes y directivos decidieron crear la Red de Escuelas Nocturnas (REN) para unificar líneas de acción respecto de una problemática que se ha hecho una causa común: los estudiantes que porque no encuentran otra alternativa concurren a clases con sus hijos y que la misma lógica del sistema los va expulsando en forma gradual.
Ello queda visibilizado en el importante índice de deserción escolar que se va engrosando en la medida que transcurre el ciclo lectivo, porque tanto padres como madres no disponen de un espacio de contención para sus hijos en el tiempo que ellos dedican a su formación. Esta es una de las principales razones por la cual muchos alumnos han quedado en la condición de libres, pero no la única causa de las reiteradas ausencias a clases: muchas de las mujeres-alumnas son víctimas de violencia de género y se alejan del ámbito educativo por temor a que lo mismo pueda sucederle a sus hijos, pese a que el agresor debe cumplir con una orden de restricción. A ello se le suman los problemas que la presencia de niños genera dentro del aula, entre compañeros y los propios papás de los chicos, porque no es el ámbito adecuado para que transiten su infancia y por la dificultad que ello representa para el dictado de clases.
Es por eso que a fines del año pasado, la REN presentó un recurso de amparo contra el CGE, que obtuvo dictamen favorable en primera instancia y que fue apelado por el organismo estatal por considerar que el amparo no era la vía idónea para el planteo. Finalmente, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) revocó el fallo sobre la creación de jardines maternales. Descartada la vía legal, los alumnos de ocho escuelas nocturnas convocarán a una nueva marcha el 29 frente a Casa de Gobierno denominada El Jardinazo para intentar cambiar su realidad, tener un mejor futuro y calidad de vida, para ellos y para sus hijos.
El CGE -en otras palabras el Estado- pese a que el máximo tribunal entrerriano le dio la razón, está incumpliendo con una ley referida a su responsabilidad frente a la educación pública caracterizada como "intransferible e indelegable", pero que hace oídos sordos a los reclamos de un grupo de ciudadanos vulnerando derechos y limitando el derecho que todos tienen de enseñar y aprender en este país.

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