La Provincia
Lunes 04 de Abril de 2016

A seis años del Conectar Igualdad

Inclusión digital. El miércoles se cumplirá un aniversario más de su creación. Una mirada sobre un programa transformador, de fuerte impacto en la democratización del acceso a la tecnología 

Daniel Caraffini / De la Redacción de UNO 
dcaraffini@uno.com.ar


El programa Conectar Igualdad, del mismo modo que otros planes educativos nacionales, fue sometido en estas últimas semanas a podas o discontinuidades tanto en los fondos como en su personal por lo que, pese a algunas declaraciones por parte de funcionarios nacionales, no se alcanza a visibilizar aún la estrategia concreta al respecto por parte del Gobierno.

Esta situación fue uno de los enésimos motivos de reclamo por parte de los docentes entrerrianos, en el marco de una nueva movilización realizada el jueves, que abarcó también planteos frente a las innumerables deficiencias y falencias cuya responsabilidad recae sobre las autoridades educativas de la provincia. Con cautela y precauciones extremas para las críticas a Nación, el titular del Consejo General de Educación (CGE) José Luis Panozzo, admitió la “preocupación” por el recorte sufrido por el Conectar Igualdad, que ya provocó despidos –o finalización de contratos, como gusta afirmar a los exégetas del gobierno nacional– de trabajadores que se desempeñaban, por ejemplo, como referentes técnicos. 

Conectar Igualdad fue creado el 6 de abril de 2010 a través del Decreto Nº 459/10 de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La medida fue una política de Estado, destinada a la escuela pública, con el fin de reducir las brechas digitales, educativas y sociales en el país. La distribución de netbooks fue la acción más visible, que alcanzó a unos 5 millones de chicos de establecimientos escolares públicos, especiales, técnicos, agrotécnicos e institutos de formación docente. A la par de ello, comenzaron a gestarse cambios en los modos y metodologías de enseñanza, a partir también de un significativo incremento de las producciones de contenidos y un lento proceso de capacitación y actualización docente.

Los problemas operativos no fueron pocos, ya que la falta de reparación de equipos fue una falla sustantiva –fundamentalmente en sus inicios–, mientras que la conectividad de las escuelas a las redes sigue siendo hoy un problema irresuelto, en muchos casos.

A seis años de su creación, se abren interrogantes sobre su continuidad. Un grupo de 15 universidades nacionales que forman parte de los equipos técnicos de evaluación del programa –entre ellos la Universidad Nacional de Entre Ríos– elevaron días atrás un documento al ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich, en el que solicitan “el sostenimiento del carácter universal, nacional y federal del programa” (Ver recuadro Documento...).

En ese marco, con el propósito de reflexionar sobre el Conectar Igualdad desde una óptica estrictamente académica, UNO entrevistó a la Magíster Gabriela Bergomás, integrante del equipo UNER en los estudios evaluativos del Conectar Igualdad, y docente de la cátedra Taller de Planificación y Producción en Comunicación y Educación, en la Facultad de Ciencias de la Educación.

La profesional en materia educativa prefirió no referirse al contexto político-educativo actual, ni tampoco sobre la situación del Conectar Igualdad, para evitar que su reflexión pueda ser considerada como una postura institucional de la Facultad de Educación, por su actual cargo de decana.

En ese marco, Bergomás destacó el “fuerte impacto” del programa no solo en materia educativa, sino social, al incluir como uno de los beneficios el acceso a la información de numerosas familias, logrando reducir así la brecha digital. Destacó los avances tanto en política de inclusión digital como en la incorporación de nuevas estrategias educativas, aunque aclaró que la evaluación de la real incidencia del Conectar, en términos de mejora de la calidad educativa, requieren plazos más largos, porque “estos procesos no son inmediatos ni mágicos”, sostuvo.

—Como docente, investigadora y especialista en Educación, ¿qué evaluación hace acerca del impacto y de los beneficios que reportó el programa en las escuelas?
—El programa está en pleno proceso. Creo que tal como varios de los expertos en políticas de inclusión de tecnología en el ámbito educativo sostienen, tienen que pasar varios años para poder medir concretamente el nivel de impacto y de apropiación de estas tecnologías. Todavía existe una desigual utilización y apropiación tanto de docentes como de alumnos, del uso del uso de las máquinas en el ámbito de lo pedagógico. Y es muy desigual y muy apresurado pensar que iba a ser un proceso que se iba a dar mágicamente de apropiación, porque no es tan sencillo y no se soluciona solo con la llegada de la máquina. La llegada de la máquina y el entorno tecnológico necesario es solo una dimensión, pero también tiene que seguir acompañado de capacitación docente, seguimiento y producción de los materiales educativos, con los cuales se pueden trabajar con las máquinas. Hay una cantidad de dimensiones que nos distancian en pensar que a partir de la llegada de la máquina todo iba a cambiar automática o mágicamente. Es un proceso de apropiación que obviamente tuvo un mayor impacto en las zonas más vulnerables, más desprotegidas y con menos posibilidades de acceso a la información y al avance tecnológico, que en otras zonas. Tiene mucha potencia la valoración de los chicos –detectada a partir de los estudios evaluativos–, en haber accedido a un dispositivo que les permitió no solo conectarse a una red y tener una posibilidad de acceso al conocimiento totalmente distinta, sino también una oportunidad que hasta ese momento era imposible de pensar. Incluso en la repercusión en lo social, en tanto hubo hogares con hijos en Secundaria, que de pronto tuvieron la posibilidad de tener acceso a la red.

—Ese impacto en los hogares constituye un significativo aporte en términos sociales para reducir la denominada brecha digital.
—Claro, tuvo un impacto social muy fuerte. Realmente creo que hay mucho por hacer, un desafío muy grande con Conectar Igualdad. El hecho de estimular no meros receptores pasivos de toda esa información, sino productores de mensajes y contenidos. Hay un desafío para la capacitación y formación docente, como para ir replanteando las estrategias y prácticas tradicionales en lo que hace a la enseñanza.

—Esa es otra dimensión importante del programa: la necesidad del cambio del docente, desde la preparación de las clases.
—Se replantea todo de una manera muy profunda. Por eso es un proceso. Y hay una equivocación cuando se pretendía decir que solo cambiaba con la llegada de la máquina. Todo ese proceso de políticas de inclusión tecnológica tiene mucho impacto como un largo proceso.

—¿Se puede observar el aporte del Conectar, en términos de calidad educativa, frente a las dificultades y falencias de todo tipo que se observan en los procesos de aprendizajes actuales?
—Es un escenario complejo, es todavía difícil tener una apreciación taxativa. Sin dudas ha significado un replanteo o revisión de prácticas dentro de la educación Secundaria en el caso entrerriano, porque acá fue una definición política iniciarla en ese tramo y no en niveles inferiores del sistema educativo. Se trabajó con los jóvenes, con una perspectiva también acompañada de capacitación y de apoyo de materiales educativos, a través del portal Educar y del canal Encuentro. Hubo todo un dispositivo que integró muchas dimensiones, que no en todos los programas que han utilizado esta propuesta de modelo 1 a 1, de una computadora por cada alumno, tuvieron en cuenta en su definición.

En la provincia estuvieron los pilares fundamentales de capacitación, de producción de materiales y distribución de dispositivos tecnológicos, más todo lo que era el piso tecnológico. Estoy firmemente convencida de que el impacto es fuerte en las políticas de acceso a lo tecnológico, y en ir tendiendo a la superación de esa brecha, que también implicaba por lo tanto, una limitante en la democratización del acceso al conocimiento. Pero es un proceso que no es inmediato ni mágico.

—Como decía, una valoración importante merece la llegada a lugares vulnerables o alejados.
—Hay muchas experiencias donde las máquinas han potenciado la comunicación en situaciones donde hay distancias físicas concretas, como la posibilidad de conectarse en una videoconferencia, enviar materiales o compartir experiencia con otros sectores del ámbito educativo dentro del país. Hubo mucha producción de material educativo diverso, que hace que los propios docentes resignifiquen sus prácticas y apropiación de parte de los distintos materiales, o resignificar materiales para retrabajarlos, según las necesidades de su ámbito escolar.

Y a su vez, el trabajo de ir repensando o resignificar los procesos de construcción del conocimiento, donde se puede ir construyendo en forma conjunta la dimensión colaborativa; todo lo que han sido las herramientas de la web 2.0 que tienen una perspectiva mucho más abierta y concreta, de dinámicas colaborativas, con la gestación de producciones a partir de aportes de distintos actores. Es muy rico todo el panorama que se abrió y que nos permite repensar no solo el rol del educador, sino de todo el sistema educativo en el marco de la inclusión de estas tecnologías que permiten otro tipo de contacto con el conocimiento.

—En cuanto a inclusión de las TIC en la enseñanza, Conectar ha sido seguramente lo más fuerte.
—Hoy desde un dispositivo móvil se puede plantear una gran cantidad de actividades similares. En este momento, los celulares son los dispositivos más comunes para tener acceso , y se pueden repensar muchas prácticas. De hecho se están haciendo y en la provincia se han realizado muchas experiencias de producción de materiales desde dispositivos móviles. Pero el gran desafío es poder repensar las prácticas, apropiándonos de este escenario signado por el impacto de las tecnologías de información y conocimiento, que es lo que no se puede obviar. Es imposible pensar en algo que esté separado o aislado de este contexto. A partir de ahí ver qué apropiación, en nuestro caso desde el ámbito académico o estrictamente desde el sistema educativo primario o secundario, se puede hacer de potenciar este escenario para lograr un mayor acceso al conocimiento.

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Documento de 15 universidades nacionales

Un colectivo de 15 universidades nacionales –entre ellas la UNER– elevó días atrás, una nota al ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich,  para reclamar por la continuidad y el sostenimiento del programa Conectar Igualdad.

La reacción de las casas de altos estudios –que participaron de los estudios evaluatorios en el proceso del programa– se debe a los despidos  de trabajadores del programa educativo.

La nota reflexiona y resalta las características de la política de inclusión digital de carácter universal y federal, que permitió el acceso a las tecnologías a jóvenes y sus respectivas familias, y advierte las dificultades y malos antecedentes en materia educativa que reviste el traspaso de la Nación a las provincias, como se supone puede ser la estrategia del gobierno de Macri.

En relación a ello, las universidades plantearon que esa delegación de responsabilidades rompe el sentido de unidad del sistema educativo, genera fragmentación educativa y la profundización de las desigualdades regionales.

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“Seguir con este rumbo suicida no tiene sentido”

El docente Lafferriere reflexiona sobre la realidad, previo a un nuevo inicio del curso Economía para Todos.
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Una nueva edición del Curso de Economía para Todos se iniciará este viernes en la Facultad de Ciencias de la Educación, a cargo de un conjunto de profesionales coordinados por el contador Luis Lafferriere, profesor titular de las cátedras Economía y Periodismo Económico de la carrera de Comunicación Social. La clásica propuesta abierta a todo el público, forma parte del programa de Extensión Por Una Nueva Economía, Humana y Sustentable de la casa de altos estudios y tiene como propósito aportar elementos básicos que permitan comprender la realidad socioeconómica actual.

Frente a la nueva realidad producida por el cambio de gobierno, el reconocido docente universitario aportó sus reflexiones y particulares miradas sobre el proceso en marcha.

—Si el objetivo es tener una mirada crítica sobre lo que pasa en el país y en el mundo, ¿cómo se puede describir la realidad en estos primeros meses de gobierno de Macri?
—La economía argentina se inserta de manera dependiente dentro del sistema capitalista mundial. A lo largo de su historia ha pasado por diversas etapas expansivas –a las que denominamos modelos de acumulación–, que son interrumpidas periódicamente por crisis estructurales que obligan a su modificación. 

El actual modelo caracterizado como neocolonial, extractivista y depredador, de saqueo y corrupción, se gestó en los últimos años de la década del 90 (el menemismo), se desplegó con fuerza luego de la crisis de fin de siglo (con el kirchnerismo), y se consolida con el nuevo gobierno surgido en diciembre pasado (el macrismo). Funciona sobre la base de actividades destructoras del ambiente y de la vida, concentradas en pocas ramas y en manos de un reducido número de grandes corporaciones transnacionales, que operan saqueando las riquezas y los recursos del país, y generan poco empleo y bajo impacto distributivo en el resto de la sociedad.

En esta continuidad del proyecto dominante, el nuevo gobierno profundiza el rumbo que traía la economía y aplica medidas que transfieren ingresos y riquezas hacia los agentes económicos de mayor poder, que controlan los principales mercados y se apropian de gran parte del excedente nacional (megaminería, hidrocarburos, automotrices, telefónicas, hipermercados, banca privada, etc). Lo hace con políticas abiertamente favorables a las corporaciones, promoviendo aumentos siderales de precios de bienes y servicios, subas de impuestos y tarifas, que golpean con extrema gravedad sobre amplias capas de la población que son arrojadas a condiciones de vida muy difíciles. 

—¿Qué perspectivas asoman frente a las primeras medidas de gobierno tomadas?
—Con las medidas que se han tomado en los primeros cuatro meses de gobierno se ha agudizado el proceso inflacionario, con la consiguiente pérdida del poder adquisitivo de sectores mayoritarios de la sociedad, de la caída brusca del consumo popular y el aumento preocupante de la desocupación y la pobreza. A la par se avanza en desregular los mercados, dejando zona liberada al accionar vandálico de las grandes corporaciones, y se busca multiplicar el ya grave endeudamiento público y externo sin posibilidad de repago, a costa de renunciar a la soberanía nacional y someter al país a leyes y tribunales extranjeros. 

Continuar con este rumbo suicida no tiene sentido, ya que solo promete más sacrificios a la población y un camino sin futuro. 

—¿El acuerdo con los fondos buitre era inevitable?
—El acuerdo para pagar cifras fabulosas por una deuda fraudulenta y odiosa que es doblemente nula en origen, que no corresponde al pueblo argentino, es parte del saqueo neocolonial que sufre el país. La última dictadura generó esa deuda ilegítima aumentando las cifras en casi 36.000 millones de dólares. Desde entonces, se pagaron por ello más de 400.000 millones de dólares, y debemos unos 300.000 millones de dólares. Cuanto más pagamos algo que no debíamos, más debemos.

El acuerdo con los holdouts requiere endeudarnos mucho más para pagar una deuda que no corresponde, y así poder tener el camino abierto para multiplicar varias veces el actual e impagable endeudamiento. Es como pretender avanzar caminando en la ciénaga, y cada vez hundirse más. Ningún país en el mundo ha podido salir adelante aceptando semejantes chantajes usurarios, y la Argentina no será la excepción. Siempre existen alternativas, pero ello requiere voluntad política y determinación democrática de soberanía, algo que no existe en la mente colonizada de nuestra dirigencia política. Un cambio será posible en la medida que la sociedad se disponga a participar y presionar por un rumbo distinto, que obligue a actuar de otra manera a quienes supuestamente son sus representantes.

Inscripciones y dictado 

El curso Economía para Todos se dictará en Ciencias de la Educación, cada viernes de 19.30 a 21.30, desde esta semana hasta el 1º de julio. Es abierto y gratuito, y se entregan certificados de asistencia y aprobación.

Por informes e inscripción, los interesados deben escribir a correos electrónicos: info@porunanuevaeconomia.com.ar y luis.lafferriere@gmail.com.
 

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