Narcotráfico
Miércoles 12 de Octubre de 2016

A Caudana le esperan varios años de encierro por más causas pendientes

El narco que cayó con 10 kilos de cocaína debe afrontar dos juicios más: por amenazas a una nena y por cobrar bajo coacción para ejercer la prostitución en la Terminal

No termina de salir de una que se mete en otra: cada vez que Gonzalo Caudana era acusado por un hecho delictivo estaba todavía cumpliendo una pena, o con una causa en trámite por otro. Por la acumulación de causas penales, tanto en el fuero federal (donde será considerado cuarto reincidente) como en el provincial, Caudana será juzgado por distintos hechos. De recibir condenas en todos, con la unificación de las mismas incluida, se calcula que podría tener que cumplir al menos una decena de años en la cárcel.

El Gordo fue citado a declarar ante el juez federal Leandro Ríos por la última detención ocurrida el sábado, luego de la investigación de la Policía Federal, cuando se lo encontró viajando en la ruta 18 con 10 kilos de cocaína. Pero no le imputaron el transporte de la droga, sino por las pruebas que se habían reunido desde varios meses antes, sobre todo en las escuchas telefónicas, en las que habría quedado en evidencia como el organizador y proveedor de distintas bandas narco que operaban en Paraná y Concordia. Caudana fue el único de los 22 acusados que declaró: se remitió a la situación de su hijo Matías, de 18 años, quien también está implicado en la causa. Dijo que es inocente y que no tiene nada que ver con el narcotráfico, al igual que Rosalía Alejandra Sánchez, su novia, que también quedó presa porque lo acompañaba en el viaje con destino a Concordia.

El delito por el que ahora está imputado, es valorado como una conducta muy grave tanto por el fiscal general José Ignacio Candioti y los vocales Tribunal Oral Federal de Paraná. En los últimos juicios en los que se juzgó a bandas narco, el primero no ha pedido menos de ocho años de prisión, y los jueces han impuesto penas acorde a lo solicitado por la Fiscalía. Por eso, teniendo en cuenta que Caudana ya tiene tres condenas por narcotráfico, sumado a la gran cantidad de droga que llevaba y los alcances de las bandas y estructuras que tenía bajo su influencia, se podría presumir que recibiría una pena no menor a nueve años de cárcel.

Pero para esto faltan muchos pasos e instancias judiciales. Mientras tanto, Caudana deberá afrontar las dos causas penales que se tramitan en el fuero provincial. El fiscal Álvaro Piérola concentra ambas acusaciones. Por un lado, el episodio ocurrido cuando el hombre estaba gozando de libertad condicional por la última condena por drogas. Fue el 19 de junio de 2015, cuando lo señalaron como el autor de las amenazas con un arma de fuego a una mujer y su hija de 7 años, cuando la nena ingresaba a la escuela Del Centenario, en calle Alameda de la Federación de Paraná. Al parecer, Caudana tenía un encono con el padre y pareja de las víctimas.

Luego llegó a la Fiscalía otra causa con el nombre del narcotraficante en la carátula, proveniente de la Justicia Federal. Al principio, esta se había iniciado por trata de personas, pero luego se estableció que era un delito de la órbita provincial. Caudana y otro hombre, Gonzalo Damián Conraut, están acusados de cobrarle dinero bajo coacciones a 10 personas para ejercer la prostitución en la zona de la terminal de ómnibus de Paraná entre fines de 2013 y principios de 2015.

Por estas dos causas, estaría en curso un diálogo entre las partes para arribar a un acuerdo de juicio abreviado. Según supo UNO, la pena a pactar sería de cinco años de prisión efectiva.

Por eso, entre esta condena cercana y la que recibiría por la investigación del Juzgado y la Policía Federal culminada el sábado, sumarían varios años de cárcel. Teniendo en cuenta que en la unificación de penas no se suman matemáticamente los años recibidos, sino que se implementa el llamado sistema composicional que tiene en cuenta múltiples aspectos de la ejecución de las penas, a Caudana lo esperaría no menos de una década de encierro.


***
Trabajo para abogados


En las indagatorias, salvo Caudana, todos se abstuvieron de declarar ante el juez Ríos. El Gordo, su hijo y la mujer santotomesina, son defendidos por el abogado Matías Argüello de la Vega. Juan Collard, considerado como mano derecha de Caudana, imputado como colaborador y asistente, es asistido por el letrado Alberto Salvatelli. Un matrimonio mayor es defendido por Guillermo Retamar, y el resto por la defensa oficial. Al ser consultado el abogado Marcos Rodríguez Allende si defendía a alguno de los 22 implicados (ya que anteriormente defendió a Caudana y otros imputados), dijo que lo llamaron el fin de semana para requerir su asistencia, pero los rechazó a todos: "Porque quiero dejar este tipo de causas", expresó.

Todos los acusados fueron enviados a las unidades penales de Paraná, y aguardan la resolución del procesamiento que dictaría el magistrado en los próximos días. En el caso de varias de las mujeres acusadas, se podría resolver el arresto domiciliario en el caso de que tengan hijos chicos.


Comentarios